Banderas al Viento
La defensa de Pemex
Fuente:
novenet.com.mx
(21/03/07)
Por: VICENTE ORIA RAZO
Uno de los grandes acuerdos nacionales desarrollado a lo largo de
los últimos 70 años, es el de defender los energéticos por ser
estratégicos para el desarrollo nacional. En relación con las
declaraciones del presidente de Estados Unidos George W. Bush sobre
el sector energético mexicano, el presidente Felipe Calderón
Hinojosa manifestó su oposición rotunda a la privatización de Pemex
y la CFE. Se afirma que ese asunto es de la exclusiva competencia de
los mexicanos.
Esa actitud del gobierno de la República la comparten el PRI y el
que fuera candidato presidencial del PRD Andrés Manuel López
Obrador. El pasado 7 de este mes de marzo manifestó su rechazo a la
sugerencia del presidente de Estados Unidos George W. Bush para que
México permita la entrada de la inversión extranjera en el sector
petrolero.
Es que, en general, uno de los asuntos más sentidos por la población
del país es el petróleo. La defensa de Pemex es un compromiso con la
soberanía del país.
Es claro el compromiso histórico de defender el petróleo y todos los
hidrocarburos sólidos, líquidos y gaseosos como propiedad de la
nación. El presidente Felipe Calderón como todos los presidentes de
México, desde 1938 a la fecha, se han pronunciado por la defensa de
Pemex. Ha propuesto formular un nuevo marco jurídico para fortalecer
a Pemex y darle viabilidad sin modificar la Constitución.
La nacionalización del petróleo en 1938 fue un acto político de
singular trascendencia histórica en la vida económica y social de la
nación. México reafirmó su calidad de estado soberano, se elevó la
dignidad de su gobierno, se salvaguardó uno de sus recursos
naturales básicos para promover la industrialización y el desarrollo
económico y fue posible organizar la empresa Petróleos Mexicanos (Pemex),
de primordial importancia en la vida nacional.
Pemex es una de las principales y más sanas de las empresas
petroleras del mundo: Su patrimonio asciende a más de 130 mil
millones de pesos. Abastece el mercado nacional y sus ventas al
exterior son considerables. Su producción total de crudo sobrepasa
la cantidad de 3 millones de barriles diarios.
Desafortunadamente ese volumen de petróleo se aprovecha poco en
México, no se procesa para la producción nacional de derivados del
petróleo.
México ha ocupado en los años pasados el cuarto lugar mundial en
producción de petróleo. El 90 por ciento de las necesidades
energéticas de nuestro país las satisface Pemex. Los rendimientos
generados por Pemex son considerables. Paga diario más del 30 por
ciento de todo lo que se recauda por impuestos. Le aporta al país
miles de millones de dólares en divisas de libre disposición.
Las relaciones financieras y comerciales no deben servir de pretexto
para poner en peligro las conquistas históricas del pueblo mexicano.
Con inversión extranjera o sin ella se han de mantener inalterables
los principios constitucionales y el petróleo ha de seguir siendo
propiedad de la nación. Pemex debe estar fuera del alcance de los
privatizadores de todo.
Pemex es una empresa que forma parte del ser nacional. No es una
empresa para obtener ganancias. Es una empresa de interés social. No
tiene como fin el lucro individual. Su misión es la de contribuir a
acumular bienestar social y acrecentar la independencia nacional
para promover un desarrollo justiciero.
Los mexicanos conocemos el valor estratégico de Pemex para el
desarrollo nacional. Consecuentemente no se piensa en que se deba
modificar el régimen constitucional. Se ha propuesto una reforma a
la legislación de Pemex que permita fortalecer a esta importante
empresa para México.
Tiene que seguir siendo una empresa nacional, pero más competitiva y
fuerte en bien de la nación y los mexicanos.