Burlan seguridad y entran jóvenes a
refinería de Pemex
Fuente:
frontera.info
(29/03/07)
SALAMANCA, Guanajuato(SUN)
Un grupo de estudiantes logró ingresar sin obstáculos a las
instalaciones de la refinería Antonio M. Amor de Petróleos
Mexicanos. Los jóvenes rebasaron las vallas electrificadas, sin que
los responsables de la seguridad se percataran de ello.
El pasado 14 de febrero, el grupo Al-Qaeda en una página de Internet
amenazó con bombardear instalaciones petroleras de los principales
proveedores de petróleo de Estados Unidos, entre éstos México.
De inmediato, aunque tomó con cautela la advertencia, el gobierno
mexicano reforzó la seguridad de la paraestatal, al aparecer como
posible blanco de terroristas.
La refinería es resguardada por militares, quienes tienen un
destacamento anexo a la paraestatal y por guardias internos que
vigilan casetas de acceso y hacen rondines en bicicleta y con equipo
de radiocomunicación.
Aun así, sin complicación alguna, con mochila en mano un grupo de
cinco estudiantes ingresó a uno a uno a la planta de almacenamiento
número 2, en donde permanecieron alrededor de una hora.
El sábado pasado, a las 17:00 horas, llegaron los estudiantes hasta
el destacamento de militares número 12, ubicado en un edificio anexo
a la refinería, sobre la carretera Salamanca-Juventino Rosas; vieron
dos barricadas y algunos soldados tras éstas y continuaron el
trayecto.
Enseguida, siguieron por un camino de terracería dedicado al
cultivo, a un costado del área militar, en la parte posterior de la
petroquímica, hasta llegar a un terreno cubierto de arbustos y
maleza por donde entraron a la zona federal.
En este punto están la planta de amoniaco número 2 de la
petroquímica y una empresa con la denominación "Pesquería". Los
jóvenes recorrieron la zona por cerca de una hora, observaron los
ductos, cableado y quema de combustible.
Sin límites, revisaron los alambrados protegidos con un sistema de
electrificación; comieron frituras, agua y escucharon música.
En ese lapso, Leticia N. logró ingresar hasta la planta de quema de
productos químicos por una puerta protegida con cadenas y candados,
pero destrozada en la parte inferior.
Después de descansar sobre la hierba y tomarse fotos "para el
recuerdo", los estudiantes decidieron abandonar el lugar, porque la
emisión de gases y humo comenzaba a afectarles la garganta y los
ojos les lloraban.
Uno de ellos regresó hasta la carretera donde había estacionado su
vehículo para que sus compañeros no caminaran más y lo llevó hasta
la calle de acceso a la planta y al acceso número 2 de ésta.
A 20 metros de distancia de la salida, fueron interceptados por un
guardia que circulaba en una bicicleta, quien sorprendido y molesto
preguntó: "¿Qué hacen aquí? ¿Cómo entraron? ¡Antes no los detuvieron
los militares!", advirtió. Entonces les indicó la puerta para que
salieran del complejo petrolero.