México SA
Carlos Fernández-Vega
La ''chispa de la vida''
burbujea entre las curules
Cabildean chatarreros contra ley de protección a la salud pública
Fuente:
jornada.unam.mx
(29/03/07)
La "chispa de la vida" también está presente en San Lázaro, y sus
burbujas fluyen por las curules panistas y priístas para evitar, de
la mano con otros consorcios de alimentos chatarra, que se ratifique
una decisión del Senado de la República, la cual busca cancelar la
posibilidad de promover sus productos en los medios electrónicos, en
los que son los principales anunciantes. Total, sólo existen en el
país 32 millones de obesos, sin considerar a la población infantil.
Resulta que a finales de octubre de 2005, el entonces senador
panista José Antonio Haghenbeck Cámara presentó un proyecto de
decreto para reformar los artículos 115 de la Ley General de Salud,
y 49 de la Ley Federal de Protección al Consumidor, con el fin de
"obligar a las autoridades de salud a realizar estudios sobre el
consumo de estos productos (chatarra) y el impacto en la salud de
niños, adolescentes y adultos, y por otro, limiten la publicidad,
promociones y ofertas respecto a los mismos, contribuyendo así en el
combate del consumo desmedido de alimentos y bebidas no alcohólicas
de bajo contenido nutricional o elevado valor energético que
provoquen trastornos de salud". Las reformas "contribuirían a
limitar los efectos nocivos que provoca la exagerada publicidad
sobre el consumo excesivo de alimentos poco nutritivos o que
proporcionan elementos energéticos no saludables y, por tanto, de
las consecuencias que esto provoca".
El Senado de la República aprobó la iniciativa del panista, y la
turnó a la Cámara de Diputados para su ratificación. Hasta allí,
todo bien. Pero desde mayo de 2006 las empresas chatarreras
iniciaron su cabildeo, utilizaron influencias y abrieron chequeras,
por si acaso, para "convencer" al grueso de los diputados panistas y
priístas para que no ratifiquen la minuta enviada por los senadores.
Y los burbujeantes cuan obedientes legisladores prianistas se
enfilan por la ruta trazada por esos consorcios.
Veloces y agarrados de las manos, los prianistas han hecho de todo:
"legalizar" el Fobaproa, aprobar sin cambios las leyes Televisa (con
la solidaria contribución perredista), Slim (acuerdo de
convergencias), la del régimen de pensiones y jubilaciones del IMSS
y ahora del ISSSTE, por citar sólo unas cuantas, pero ningún interés
ni prisa tienen para atender los graves problemas de salud pública
que reporta el país.
Entre funcionarios clericales a quienes condón, pastilla del día
siguiente y aborto les provoca la aparición del anticristo, y
legisladores que solícitamente atienden las exigencias de las
grandes empresas chatarreras (trasnacionales la mayoría de ellas),
los problemas de salud pública crecen a pasos agigantados.
Atrás del llamado cabildeo surge el Consejo Mexicano de la Industria
de Productos de Consumo (los chatarreros organizados), en el que
aparecen muchas de las empresas que desde el Consejo de la
Publicidad y el Consejo Coordinador Empresarial financiaron buena
parte de la guerra sucia desatada en el pasado proceso electoral, y
no pocas campañas de políticos hoy declarados "vencedores".
El Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo se
manifestó así: "externamos nuestra profunda preocupación por las
reformas contenidas en la minuta (del Senado), debido a que éstas
desconocen las importantes acciones que ha venido realizando la
industria de alimentos y bebidas, en colaboración con las
autoridades de salud, para atender estos retos. Asimismo, nos
preocupa el hecho de que, al aprobar estas reformas, se estaría
privilegiando la imposición de medidas intervencionistas y no el
diálogo con la industria, que en reiteradas ocasiones ha manifestado
su total disposición para colaborar en la solución de estos
problemas".
Los chatarreros se niegan a que su publicidad desaparezca de los
medios electrónicos, especialmente las televisoras; éstas,
fundamentalmente Televisa, también presionan, porque esos consorcios
son sus principales anunciantes; los diputados prianistas se dejan
querer, meten el freno de mano y gozan de las burbujas de la chispa
de la vida. En la otra acera, el problema de salud pública puede
esperar y la ley que coadyuvaría a corregirlo bien puede terminar en
la congeladora.
Entre las empresas que se mencionan están Sigma Alimentos, Bimbo,
Coca-Cola Femsa, Pepsi-Cola, Jugos del Valle, Jumex, Sabritas,
Barcel, Kellogs de México, Nestlé-México, Sara Lee Branded y otras,
aparentemente independientes entre sí, aunque en la realidad la
mayoría de ellas pertenecen a unos cuantos grandes grupos, casi
todos trasnacionales.
Por ejemplo, Sigma Alimentos forma parte del Grupo Alfa, con
Dionisio Garza Medina a la cabeza, y entre sus marcas comerciales se
cuentan Fud, San Rafael, Tangamanga, Iberomex, Yoplait, Yocreme,
Chalet, La Villita y El Cazo Mexicano.
Bimbo, de la siempre pía familia Servitje -una de las financieras de
la campaña calderonista- maneja innumerables marcas de productos
chatarra, entre ellos Barcel, Marinela, Sara Lee, Galletas Lara,
Ricolino, Suandy, Coronado, La corona, Duvalin y Lonchibon, por
citar unas cuantas.
Coca-Cola Femsa (del patriarca Eugenio Garza Lagüera) es la reina de
los refrescos embotellados (aparte la cerveza) en México y América
Latina, y más allá de la chispa de la vida maneja cualquier cantidad
de marcas comerciales, entre ellas Lift, Nestea, línea light y zero,
Mundet, Ciel y Minute Maid. Recientemente sumó a su inventario a
Jugos del Valle, por lo que Manuel Albarrán Macouzet (muy activo en
eso de la grilla electoral) se tendrá que dedicar a otra cosa.
Como la banca trasnacional que opera en el país, Kellogs, Nestlé y
Pepsico-Sabritas-Gamesa-Quacker han hecho de México su mejor
negocio.
Pero los prianistas prefieren las burbujas, mientras la salud y la
moral pública siguen deteriorándose.
Las rebanadas del pastel
Y si de "justicia" se trata, el teatro de los "responsables" de la
explosión en Pasta de Conchos es una vergüenza.
cfvmx@yahoo.com.mx/ cfv@prodigy.net.mx