Ganan extranjeros petróleo del Golfo
Fuente:
diarioolmeca.com.mx
(29/03/07)
Por: Alma Hernández
Varias petroleras están listas para extraer crudo desde EU; Pemex no
puede asociarse con firmas del exterior porque no se lo permite la
ley...
Mientras empresas petroleras trasnacionales ya llevan ventaja en la
exploración de yacimientos transfronterizos en el Golfo de México,
los legisladores del PRI, PAN y PRD apenas diseñan una iniciativa
que permita a México tener algún esquema de participación en la
renta de los campos petroleros de aguas profundas que se comparten
con Estados Unidos.
El problema, según analistas y autoridades, es que a México le queda
poco tiempo para aprovechar, en igualdad de circunstancias la
explotación de las reservas petroleras en la región transfronteriza
del Golfo de México, concretamente en el yacimiento denominado
Cinturón Plegado Perdido.
De acuerdo con el Tratado Internacional del Polígono Occidental,
firmado entre Estados Unidos y México en 2000, se estableció un
periodo de 10 años para que las petroleras comenzaran a explotar esa
zona, para lo cual, las firmas extranjeras están listas, pero Pemex,
no.
Al amparo de este tratado, la asociación conformada por las
trasnacionales Shell, Chevron y BP, tienen contemplado comenzar a
producir petróleo a partir de 2011 en esa zona.
Actualmente, no existe un acuerdo legal entre ambos países que
regule la explotación de esos yacimientos compartidos, de los cuales
Pemex estima que existe un potencial de 4 mil millones de barriles
de petróleo crudo equivalente, cuyo valor aún no se ha determinado.
La Ley a favor de EU
A diferencia de México, en Estados Unidos la legislación protege al
primero que perfore del lado norteamericano, con lo que México
quedaría sin posibilidades de reclamar el valor de lo que se
produzca, aunque parte de ese crudo esté del lado mexicano de la
frontera.
George Baker, consultor de Baker & Associates en Houston, Texas,
dijo que la regulación norteamericana en materia de concesiones para
la exploración y explotación petrolera, señala que el primero en
producir en un yacimiento nuevo es el dueño del petróleo, pero el
Cinturón Plegado Perdido es la excepción porque no hay regulación y
esto debe resolverse mediante un acuerdo entre países.
Según analistas, uno de los principales problemas de que Pemex no
participe en estos esquemas de explotación compartida es la falta de
un marco legal que le permita establecer asociaciones con petroleras
internacionales y los altos costos de los pozos de exploración.
Se encarece tecnología
Javier Estrada, consultor de Analítica Energética, consideró que se
trata de pozos ultra profundos (de entre mil 500 y 2 mil 500 metros)
y la tecnología se va encareciendo con el tiempo.
Se estima que las inversiones necesarias para poner en operación un
pozo de exploración oscilan aproximadamente entre 80 y 100 millones
de dólares.
Mientras, los planes de Shell son instalar 19 pozos conectados a una
plataforma flotante que podrían estar produciendo cerca de 130 mil
barriles de petróleo por día.
"Cuando se habla de alianzas estratégicas, hablamos de cómo puede
Pemex incorporar esas mejores tecnologías sin incurrir en lo que es
compartir riesgos, porque la Constitución eso es lo que no tiene en
este momento".
Jesús Reyes Heroles,
Director de Pemex
Riesgo compartido
Mientras firmas extranjeras se adelantan a la exploración en aguas
profundas, Pemex no ha hecho nada todavía.
• Comparten riesgos en estos campos las firmas Chevron, Shell y
British Petroleum que de perforar para explotar la zona, a partir de
2011 se comenzarían a repartir las ganancias.
• Na Kika es la primer localización de exploración de la zona
conocida como Cinturón Plegado Perdido.
• De acuerdo con analistas del sector petrolero, pretender explotar
yacimientos en aguas profundas en el Golfo de México, sin los
conocimientos y la experiencia y las capacidades técnicas puede ser
una operación onerosa y de alto riesgo.
Analiza petrolera nuevos esquemas
Petróleos Mexicanos (Pemex) analiza dos caminos para aprovechar la
los yacimientos transfronterizos compartidos con Estados Unidos en
el Golfo de México: contratos nuevos para realizar alianzas
estratégicas en la zona, sin cambios en la Constitución o los
llamados Convenios de Unitización como los que utilizan los países
que explotan los yacimientos petroleros del Mar del Norte.
Jesús Reyes Heroles, director de Pemex, se planteó como uno de los
principales retos de su gestión trabajar en una nueva generación de
contratos de servicios para conformar alianzas estratégicas para
iniciar la explotación de crudo en aguas profundas.
Se trata de cambios técnicos y legales que no implican
modificaciones constitucionales, a partir de los cuales se puedan
ejercer convenios de largo plazo que generen incentivos conforme a
los cambios observados en los propios yacimientos para que las
empresas vayan incorporando nuevas tecnologías.
Esto, porque los contratos en los términos que están, "lo que hacen
es congelar la tecnología", señaló Reyes Heroles.
Legislativo analiza opciones
De acuerdo con la paraestatal, se trata de una especie de
adjudicaciones por contrato para iniciar las perforaciones en la
zona, pero también en el Legislativo se analiza una segunda opción
heredada por la anterior administración presidencial, se trata de
los llamados Convenios de Unitización.
Este tipo de acuerdos plantean que en el último de los casos, se
incluya al Tratado del Polígono Occidental, firmado en el año 2000
entre México y Estados Unidos, un esquema como el que utilizan
algunos países para la explotación petrolera en la zona del Mar del
Norte.
Luis Ramírez Corzo, ex director de Pemex, planteó este diagnóstico a
los legisladores en su última comparecencia, en noviembre del año
pasado, para que México pudiera obtener una renta por la explotación
de ese petróleo del lado estadounidense, por localizarse una porción
de esos yacimientos del lado mexicano.
"Habría que firmarlo (el convenio) con la parte del Gobierno de los
Estados Unidos y de las empresas privadas que están por desarrollar
esas reservas. Lo primero que hace un Convenio de Unitización es
reconocer la propiedad y el valor económico de la parte del recurso
medible que está en nuestro territorio, aunque sea explotado por
ellos", afirmó en ese momento Ramírez Corzo.
Jorge Ocejo, senador por el PAN e integrante de la Comisión de
Energía, afirmó que Pemex puede aprovechar la producción en
yacimientos fronterizos mediante cambios en leyes secundarias, lo
cual le daría flexibilidad operativa y financiera para establecer
convenios que le permitan explotar el potencial en aguas profundas.
Modificación de leyes secundarias
"Se trata de modificaciones a las leyes secundarias, no de la
reforma Constitucional", planteó el legislador panista.
Para avanzar en este sentido, señaló, se deben separar a Pemex de La
Ley de Adquisiciones y Obras Públicas, porque se son reglas hechas
para licitaciones de Gobierno y no para una empresa petrolera que
requiere contratos de largo plazo.
Francisco Labastida Ochoa, presidente de la Comisión de Energía en
el Senado, planteó que primero se deben establecer acuerdos con
empresas estatales como Petrobras o Statoil para ver la manera en
que se pueda tener acceso a la tecnología necesaria para explorar
las aguas profundas que compartimos con Estados Unidos.
"Hoy el riesgo es el de quedarse sin petróleo de no impulsar los
cambios para darle las facilidades", dijo el legislador.
Aprovechan cariocas
La actividad constante de la firma brasileña Petrobras en la zona
del Golfo de México, llama la atención de los expertos.
302 bloques tiene la empresa en la zona.
200 están localizados en aguas profundas.
156 están comenzando a ser desarrollados.
6 campos en producción explora actualmente.
5 nuevos descubrimientos tiene la petrolera.