Crisis política para Calderón
Fuente:
UNTCIP.net
(18/02/2008)
• Patricia Mercado
BBC, Ciudad de México
El presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, vive la peor
crisis política desde que inició su gobierno en diciembre del 2006.
Juan Camilo Mouriño es uno de los hombres de confianza de Calderón.
El centro de la discusión es Juan Camilo Mouriño, hombre cercano a
Calderón desde hace años y a quien recientemente nombró Secretario
de Gobernación, encargado de la política interna y de las
negociaciones y acuerdos con los partidos de oposición.
Desde ese momento, el ex candidato presidencial Andrés Manuel López
Obrador y algunos otros miembros del opositor Partido de la
Revolución Democrática (PRD) cuestionaron la entrada de Mouriño a
ese puesto, pero hace dos semanas el escándalo estalló.
Miembros del PRD presentaron una serie de contratos que Mouriño
firmó entre 2000 y 2003, como representante legal de la empresa de
su familia, la cual le hace trabajos a la empresa estatal Petróleos
Mexicanos (Pemex).
En ese tiempo, Mouriño era presidente de la Comisión de Energía en
la Cámara de Diputados, y más tarde subsecretario de Energía, con
Felipe Calderón como titular de esa cartera durante la anterior
presidencia de Vicente Fox Quesada.
Problema político, no legal
Y aunque analistas políticos y abogados constitucionalistas
consideran que es improbable que se encuentre alguna ilegalidad en
estos contratos, lo califican como un problema político.
César Cansino, presidente del Centro de Estudios de Política
Comparada, escribió en el periódico El Universal:
"Sea cual sea el desenlace, o sea, que Mouriño sea encontrado
culpable o inocente por los tribunales por el delito de tráfico de
influencias, el asunto tiene ya un costo para el gobierno de
Calderón y para el partido gobernante, tanto en términos de
credibilidad como de honorabilidad y congruencia".
Todo empezó el 24 de febrero pasado, en una concentración frente a
las oficinas de Pemex, organizada por Andrés Manuel López Obrador y
llamada la Asamblea General por la Defensa de la Constitución y del
Petróleo.
Ahí, López Obrador presentó los primeros contratos que había firmado
Mouriño y lo calificó como "un traficante de influencias, como lo
demuestra el hecho de que siendo presidente de la Comisión de
Energía en la Cámara de Diputados y posteriormente subsecretario en
la Secretaría de Energía, con Felipe Calderón, obtuvo de Pemex
contratos millonarios, mediante el procedimiento de adjudicación
directa para beneficio de su empresa familiar".
No hubo ningún privilegio para mí o para mis familiares con la firma
de esos contratos
Juan Camilo Mouriño, secretario de Gobernación
Exactamente 10 días después, Juan Camilo Mouriño llamó a una
conferencia de prensa donde aceptó que él firmó esos contratos, pero
aseguró que no actuó con dolo ni en la ilegalidad. Informó que eran
siete los contratos, y envió todo el expediente al Congreso de la
Unión, a la Procuraduría General de la República y a la Secretaría
de la Función Pública para que se hiciera las investigaciones
necesarias.
En la conferencia, Mouriño dijo: "No hubo ningún privilegio para mí
o para mis familiares con la firma de esos contratos.
"Quienes se sirven de esta información para crear una historia
dolosa, lo hacen con un evidente propósito político: pretenden
evadir la discusión de los temas de fondo de este país y se empeñan
en detener la marcha de un gobierno plenamente decidido a atender
los asuntos más apremiantes de la sociedad".
Comisión Mouriño
Mientras tanto, en el Congreso, los legisladores del Frente Amplio
Progresista (FAP), que une a los partidos de la Revolución
Democrática, Convergencia y del Trabajo, exigieron la creación de
una comisión que investigara el supuesto tráfico de influencias.
Decidimos no entrar a una participación subordinada a una comisión,
que ya sabemos a dónde va. Todo esto que acaban de ver ustedes, es
un asunto totalmente desaseado
Javier González Garza, líder del FAP
Luego de casi una semana de negociaciones, el PAN (partido del
presidente Calderón) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI)
aprobaron crear la comisión en la Cámara de Diputados.
Sin embargo, el FAP votó en contra y no aceptó formar parte de la
comisión porque la consideran formada "a modo" para exonerar a
Mouriño.
Javier González Garza, líder del FAP en diputados expresó durante la
sesión: "Decidimos no entrar a una participación subordinada a una
comisión, que ya sabemos a dónde va. Todo esto que acaban de ver
ustedes, es un asunto totalmente desaseado".
La comisión integrada por nueve diputados, y presidida por un
legislador del Partido Verde Ecologista de México, podrá revisar
contratos que Pemex Refinación firmó con empresas privadas desde
1997 a la fecha.
Esta instancia de investigación tendrá una vigencia de dos meses.