“Fin al entreguismo”
Hacienda no debe decidir sobre Pemex: Cárdenas
Fuente:
UNTCIP.net
(19/03/2008)
• Para el hijo del
artífice de la expropiación petrolera, la solución en materia de
hidrocarburos no es la privatización, sino la recuperación de un
sentido nacionalista.
No he hablado a solas con el presidente Calderón, dice Cuauhtémoc
Cárdenas Solórzano.
“Lo que tengo que decir lo diré abiertamente. Lo dije en el
Congreso, en el Instituto Politécnico y lo estoy diciendo aquí en
Jalisco. No es momento para hablar a puerta cerrada. El país
necesita un debate abierto. Es malo que las propuestas no estén
sobre la mesa. El Ejecutivo está obligado a presentar sus ideas, sus
planes”.
Cuauhtémoc Cárdenas está animado, pero no optimista. “La publicidad
del tesoro en aguas profundas mete ruido y distorsiona la realidad.
Hay muchos temas por resolver que se están evadiendo. Es fundamental
eliminar el estrangulamiento financiero de Pemex y reducir las
atribuciones de Hacienda en materia petrolera. Lleva años decidiendo
las cosas más importantes de Pemex, sin tener el conocimiento y la
sensibilidad”.
Hace 70 años se decretó la expropiación petrolera, ¿no es el momento
de pensar en una renacionalización petrolera?, le pregunta un
académico del campus Lagos de Moreno de la Universidad de
Guadalajara. “Hay condiciones para plantear una política petrolera
que ponga en primer lugar los intereses nacionales. En ese sentido,
el momento es parecido. Pero no veo la visión ni la voluntad. De
cualquier modo, me parece positivo que haya dos consensos sobre
temas básicos: la necesidad de cambiar la política petrolera y la
urgencia de despetrolizar las finanzas públicas”.
La entrevista ocurre después de una conferencia a la que asistieron
unas 300 personas. Cárdenas no pide pausa. Puede hablar horas
enteras sobre petróleo y política energética.
Si Cuba se abrió a la inversión extranjera, ¿por qué México no?
Cada país tiene una relación específica con sus recursos naturales.
Para Cuba el petróleo no significa lo mismo que para México. ¿Por
qué no hablan de la industria del cobre en Chile? Allende la
nacionalizó y la dictadura de Pinochet no se atrevió a modificar el
control total del Estado. Sería muy simple decirles a los chilenos
que abran el cobre a la inversión privada y extranjera, México lo
hizo. Nadie se atreve a hacerlo. Debemos aprender de la experiencia
de otros países, sin olvidar nuestra historia y circunstancia. La
solución para nuestra industria petrolera no es la privatización,
sino la recuperación de un sentido nacionalista. A manera de
comparación, el petróleo es para México lo que el agua es para
Canadá. Ellos la dejaron fuera de las negociaciones del Tratado de
Libre Comercio con Estados Unidos.
¿Qué quiere decir nacionalista ahora?
En el caso del petróleo, poner fin a varios años de estrategia
entreguista. Pemex es un proveedor de petróleo crudo para Estados
Unidos y la principal fuente de ingresos del gobierno federal. Puede
ser el motor del desarrollo de una industria nacional y abastecedor
de materias primas de calidad a precios competitivos para nuestras
empresas. No lo es porque está estrangulado financieramente.
Usted habla de estrangulamiento, otros se refieren a la ineficiencia
de Pemex...
Cuando se compara a Pemex con otras empresas internacionales se
dejan de lado las condiciones en las que opera. Paga una tasa de
impuestos de 70 por ciento. Si el año pasado hubiera pagado el 30
por ciento que paga cualquier empresa en México, habría tenido 350
mil millones de pesos para hacer inversiones fundamentales, por
ejemplo construir refinerías para reducir o eliminar la importación
de gasolinas. Con lo que gastamos en 2007 en comprar gasolina
podríamos construir las tres refinerías que nos hacen falta para
abastecer el consumo interno.
¿También explorar aguas profundas…?
También, pero esa no es una prioridad. La publicidad es engañosa.
Hay muchas cosas que hacer antes de pensar en la exploración de
aguas profundas. Ya hablé de las refinerías, además está la
modernización de la infraestructura de ductos y poliductos. Su vida
útil es de 10 a 15 años, aquí hay muchos que tienen 25 años. Otro
tema del que se habla poco es la adquisición de tecnología para
reducir el declive en la producción de campos como el de Cantarell.
En Arabia Saudí están empleándola para ampliar la vida útil de sus
campos, con excelentes resultados. Se podría usar aquí, también,
para revivir campos que dejaron de ser atractivos, como Chicontepec.
¿Cómo acceder a la tecnología para esto y la exploración?
Está disponible en el mercado. En una primera etapa debemos
adquirirla, pero el reto es desarrollarla. Uno de los gran-
des retos es rescatar el Instituto Mexicano del Petróleo. Llegó a
ser productor de tecnología de punta y ahora se quedó sin recursos.
Una de sus principales actividades son las clases de inglés para los
técnicos petroleros. Eso nos da una idea de lo mal que está.
¿Qué hacer con el sindicato, se habla mucho de corrupción?
Ése es un falso problema. La nómina de los sindicalizados no llega a
3 por ciento de los ingresos totales de Pemex. Si hay casos de
corrupción deben ser turnados a las autoridades correspondientes,
pero no utilizarse para cuestionar el carácter público y nacional de
Pemex. El sindicato no es un problema. Sí lo es la carencia de una
visión nacionalista de la industria petrolera.
Pemex es una empresa que no tiene una política de desarrollo de
proveedores nacionales, hay otras naciones petroleras que lo han
hecho mejor que nosotros…
Éste es un caso donde hay mucho que aprender de la experiencia de
otros países. En Noruega, alrededor de 70 por ciento de las compras
de la petrolera son para empresas noruegas. No se trata de adquirir
bienes nacionales porque sí, sino de generar las condiciones para
que las empresas nacionales puedan producir con calidad y precio lo
que Pemex necesita.
Los gobernadores de los estados petroleros se están organizando y
exigen una parte de la renta petrolera, ¿qué opina al respecto?
Pemex debe seguir siendo patrimonio de todos los mexicanos. Los
estados petroleros tienen derecho a la restauración total de los
daños que la exploración y explotación provoquen, pero darles un
porcentaje de la renta petrolera distorsionaría lo que debe ser la
política petrolera. Esos estados ya se benefician de la derrama que
genera la actividad petrolera. Se pueden afinar los mecanismos, pero
no cambiar lo fundamental. Pemex es de la nación y de todos los
mexicanos.
Luis Miguel González