Envía
Calderón al PRI diagnóstico para abrir Pemex al capital privado
Mal montado
Fuente:
UNTCIP.net
(26/03/08)
• ■ En siete o diez días
llegará a San Lázaro la iniciativa, informa el diputado David
Maldonado
Roberto Garduño y Víctor Ballinas
A escasos días de presentarse en la Cámara de Diputados la
iniciativa de reforma a la ley reglamentaria de Petróleos Mexicanos
(Pemex), el gobierno de Felipe Calderón envió a la fracción del
Partido Revolucionario Institucional (PRI) un diagnóstico de 16
cuartillas sobre el estado que guarda la empresa, donde se establece
la urgencia de abrir al capital privado áreas estratégicas de la
paraestatal.
David Maldonado, presidente de la Comisión de Energía de la Cámara,
confirmó que la iniciativa llegará en un plazo que oscila entre
siete y diez días, y ésta no será constitucional, sino propondrá
modificaciones a la ley reglamentaria de Pemex. Un día antes, el
diputado había acudido a la residencia oficial de Los Pinos, donde
él y un grupo de legisladores del Partido Acción Nacional (PAN) se
reunieron con Felipe Calderón.
Por su parte, Héctor Larios, coordinador panista en San Lázaro, dijo
que la iniciativa no deberá constituir problema, porque los
contratos de servicios múltiples ya permiten la participación de
capitales privados en la paraestatal.
A su vez, la legisladora perredista Mónica Fernández cuestionó al
presidente Felipe Calderón “cuándo informó al pueblo de México que
privatizaría Pemex. Que alce la mano el representante popular, el
diputado, la diputada, el senador, los ejecutivos; que alcen la mano
el que en sus promesas de campaña y en su oferta política haya
mencionado, siquiera, su deseo de privatizar Petróleos Mexicanos o
cualquier otra empresa del Estado. Nadie. Nadie ha alzado la mano,
al menos en este recinto. Y no lo han hecho porque seguramente no
estarían aquí. ¡Ninguno absolutamente! ¡No se vale que tratemos de
engañar a la nación!”
Horas antes, Ascensión Orihuela, diputado del PRI, dio a conocer el
contenido del diagnóstico elaborado por la Secretaría de Energía del
gobierno panista, al que se da por llamar “Fortalecimiento de Pemex”.
La mayoría de los integrantes de la fracción parlamentaria priísta
asumió con cautela su contenido, porque implica aceptar la
aplicación de contratos de riesgo, y la intervención del capital
privado en actividades de observancia única del Estado.
El texto manifiesta que para incrementar la producción de gasolina y
reducir la vulnerabilidad del abasto de combustibles, se requiere
“multiplicar la capacidad de ejecución y determinación de grandes
proyectos de inversión; incrementar la inversión en refinación,
procesamiento de gas, trasporte y almacenamiento de hidrocarburos;
desarrollar nuevas capacidades para evaluar, organizar y definir los
complejos proyectos de inversión con eficacia y eficiencia”.
De hacerse cambios –refiere el texto– en el marco legal para
permitirle a Petróleos Mexicanos celebrar alianzas o asociaciones
para la exploración y producción, y para permitir la inversión
complementaria en refinación, se lograrían granes beneficios en las
siguientes áreas: producción de crudo y petrolíferos, inversión,
recursos públicos, ingresos, crecimiento económico, empleo y balanza
comercial.
“Dar flexibilidad a Petróleos Mexicanos para que realice alianzas o
asociaciones permitiría aumentar la producción de crudo para
alcanzar niveles superiores a 4 millones de barriles diarios hacia
el año 2020. Debe señalarse que las asociaciones con otras empresas
petroleras, no sólo detonarían una mayor capacidad de ejecución,
sino también le permitirían la eficiencia en la explotación de los
campos maduros.
Habría recursos “adicionales” al PIB
“Los niveles de producción señalados serían el resultado de
inversiones totales en el sector hidrocarburos, compuesto por
exploración, producción y refinación, superiores a los 250 mil
millones de pesos anuales; esto indica que se podrían atraer a este
sector, en adición a los recursos actuales, inversiones promedio por
año de 100 mil millones de pesos, es decir, poco más de uno por
ciento del producto interno bruto (PIB).”
No obstante el impacto de esas cifras, el diagnóstico panista no
menciona en una sola línea el monto de los recursos que habrán de
obtener con el petróleo mexicano las empresas trasnacionales.
Aun así, el documento continúa mencionando los beneficios que, desde
la perspectiva de las autoridades, se obtendrían para los mexicanos:
“Por su parte, el incremento en la producción y capacidad de
transformación de hidrocarburos generaría, en promedio, recursos
fiscales adicionales de entre 160 mil y 200 mil millones de pesos
anuales. Dichos recursos equivalen a 11.2 veces los recursos de
Procampo; 6.5 veces al Programa Carretero; 4.8 veces al Programa de
Desarrollo Humano Oportunidades; 2.2 veces el presupuesto del
ISSSTE, y casi el total del presupuesto destinado al campo”.
En particular se establece que Pemex, como resultado de una mayor
producción y tomando en cuenta el régimen fiscal al que está sujeto
actualmente, retendría recursos adicionales cercanos a 70 mil
millones de pesos anuales en promedio.
“Los montos invertidos en el sector y los mayores recursos públicos
dirigidos a infraestructura pública y a elevar el capital humano,
incidirían en la tasa de crecimiento del PIB. De materializarse la
transformación de la industria petrolera, el producto interno bruto
crecería cerca de un punto porcentual adicional en promedio por año
entre 2008 y 2025.
Repercusión en el empleo
“La transformación de la industria petrolera también tendría efectos
significativos en los niveles de empleo en el país. El empleo
aumentaría significativamente derivado de la mayor actividad
petrolera, que repercute en los estados que tiene esa actividad,
pero también en otras entidades federativas que tienen insumos para
la industria petrolera.
“El empleo también se promueve en virtud del mayor gasto público en
infraestructura. Se estima que con los cambios se crearían 140 mil
puestos adicionales por año, lo que permitiría acumular un total de
4.5 millones de empleos remunerados adicionales hacia el año 2025.”