Con el mismo título de la entrega correspondiente al 24 de mayo de 2004,
este espacio publicó la parte sustancial de un documento sobre un
contubernio entre el ex director general de PEMEX y el líder sindical
para liquidar en casi 30 años la totalidad de los préstamos que cuatro
años atrás la empresa otorgó al sindicato, para apoyar con una parte de
ellos la campaña presidencial priista.
Los préstamos de PEMEX a su sindicato se deben amortizar a lo sumo en
dos años. Además de no haber sido el caso, el líder sindical logró una
ridícula tasa de interés anual de apenas 6 por ciento.
La empresa petrolera se negó a cumplir la orden del IFAI de entregar a
este espacio copia del documento, y las secretarías de Energía y de la
Función Pública actuaron igual, de manera que la prueba de ese
contubernio fue obtenida por otro conducto.
En el año 2000, el sindicato petrolero recibió un total de dos mil 220
millones 354 mil 414 pesos, de los que ese mismo año liquidó 640
millones, así que el convenio aquí revelado hace casi un año fue por la
suma de mil 580 millones 354 mil 414 pesos.
Enseguida se reproduce lo principal de la entrega del 24 de mayo de
2004:
“... Esta sería la ‘justicia pronta y expedita’... por el Pemexgate, a
diferencia de los dos años que el IFE dio al PRI para pagar la multa de
mil millones de pesos por los 500 que recibió y castigó como gasto
excesivo de campaña.
“La Declaración de reconocimiento de adeudo que hace el Sindicato de
Trabajadores Petroleros de la República Mexicana a favor de Petróleos
Mexicanos y pago del mismo (fue) por mil 580 millones 354 mil 414 pesos
como suerte principal, correspondientes a tres convenios que el
sindicato pactó con PEMEX entre el 6 de marzo y el 11 de septiembre de
2000... Firmó la declaración el dirigente sindical Carlos Romero
Deschamps, el 31 de agosto de 2003 —un día antes de concluir su fuero de
diputado federal—.
“Esta declaración fue contrariada por un escrito del director general y
del anterior gerente jurídico de PEMEX, Raúl Muñoz Leos y Jorge Alfonso
Iturbide Guerra, al juez del caso Pemexgate el 26 de noviembre pasado
(tres meses después), afirmando que el adeudo había sido subsanado y la
empresa se daba por satisfecha. El 26 de febrero el nuevo gerente
jurídico Juan Carlos Soriano impugnó esa... exención de la reparación
del daño provocado por el sindicato.
“... En su declaración el sindicato reconoció el adeudo que aún tenía
con la empresa y que debió haber liquidado en septiembre de 2002...
“En el convenio, Romero Deschamps declaró que PEMEX erogó cantidades de
dinero a favor del STPRM, ‘quien las recibió de buena fe’ y consignó, en
presunta alusión al Pemexgate: ‘mismas que pudieran haber sido pago de
lo indebido’, pero en la cláusula cuarta consignó que ‘el total del
adeudo aquí reconocido es pagado en este acto mediante la sesión de los
derechos del sindicato... sobre la parte proporcional de los enteros
que, por concepto de retención de cuotas sindicales, deba hacer
Petróleos Mexicanos... en términos del Contrato Colectivo de Trabajo...
En consecuencia, este sindicato solicita y autoriza a Petróleos
Mexicanos realice las deducciones correspondientes’.
“El sindicato se obligó ‘a entregar a Petróleos Mexicanos —a manera de
adelanto— no menos de 39 millones de dólares... una vez que dicha
cantidad esté plenamente disponible para el STPRM en la cuenta
55901859-7 del Banco Mercantil del Norte, SA’, y el resto sería
liquidado de acuerdo con el plan de amortizaciones. El punto 8 del
documento consignó que ‘el STPRM solicita del Consejo de Administración
de Petróleos Mexicanos la aceptación del presente reconocimiento de
adeudo, así como del pago de mil 580 millones 354 mil 414 pesos más sus
accesorios...’
“Fuentes vinculadas al sindicato petrolero informaron que, por concepto
de cuotas sindicales, tiene éste un ingreso máximo de 10 millones de
pesos mensuales. Si toda esa cantidad se destinara a liquidar el adeudo,
intereses incluidos, lo amortizaría en 173 meses, equivalentes a 14.4
años. Según las mismas fuentes, la liquidación fue pactada a 30 años
—exactamente, 29 años ocho meses—...
“La burla sindical —que el director general Raúl Muñoz Leos aceptó por
razones ignoradas— contra el proceso penal por... transferir fondos de
PEMEX a la campaña priista del año 2000, es mayor si se considera que la
dirigencia nacional haya pretendido no liquidarlos y la dirección
general, además de apoyar esa actitud, silencie la principal evidencia
del perjuicio”.
El martes pasado, la Secretaría de la Función Pública sancionó a ex
funcionarios de PEMEX involucrados con los fondos canalizados al
sindicato en el año 2000, pero nada dijo sobre este arreglo.