Busca Profeco detener fraudes de las
gaseras
Entre 18 mil y 20 mil millones
de pesos son desviados cada año por distribuidores del combustible
doméstico en México
Por JOSÉ T. MÉNDEZ
VALADEZ
El titular de la Profeco, Carlos Arce Macías, dijo que se busca
meter un freno al abuso que cometen los gaseros y que atentan contra
la economía de los consumidores.
En su visita que hizo a León, y al dar a conocer un panorama de la
problemática del abuso que se cometen contra los consumidores,
señaló que los rubros más importantes son la gasolina y el gas,
“donde anualmente distorsionan entre 18 y 20 mil millones de pesos,
en perjuicio del consumidor”.
El funcionario precisó que de abril del 2004 a abril del presente
año, se verificaron 990 autopipas de gas, de las cuales la Profeco
comprobó que en el 47 por ciento de ellas se cometía fraude contra
los consumidores.
“Colocan un mecanismo, denominado “bay pas”, que es una trampa que
colocan a la salida de la manguera para alterar el suministro, por
ello se les ha sancionado”, dijo Arce Macías.
En relación al consumo en cilindros, manifestó que en el mismo
periodo, se verificaron a 32 mil 632 camiones repartidores en todo
el país, y se tuvieron que inmovilizar a 603.
“Es preocupante esto, por ello hemos tenido que clausurar 32 plantas
de gas, y se está en proceso de clausurarse otras 46. Esto es grave,
como ya ocurrió en Campeche, y Cozumel, donde nunca se les había
verificado”, dijo Arce Macías.
El procurador manifestó que no hay compromisos con ninguna empresa y
que en Guanajuato también se han sancionado a gaseras, pero por el
momento no se han clausurado.
“Hay interés por frenar el robo en todas las escalas. Tan sólo a
PEMEX, el robo era de 12 mil millones de pesos en ductos, por eso se
están cambiando los mecanismos”.
Subrayó que hay estrecha colaboración con Pemex. Se cambian los
diseños institucionales que iban en detrimento de los consumidores”.
Es por ello, dijo, que también se han aplicado sanciones contra
PEMEX, “el año pasado recibimos más de 4 mil denuncias por la mala
calidad de los combustibles”.