Petróleos Mexicanos no reveló en la Cuenta Pública ni en sus estados
financieros de 2003 deuda por 185 mil 669.5 millones de pesos y la
registró como Pidiregas sin serlo, según un dictamen de la Auditoría
Superior de la Federación.
Consideró que la paraestatal incumplió con los ordenamientos jurídicos y
las disposiciones normativas y contravino los Principios Básicos de
Contabilidad Gubernamental, aplicables a los Pidiregas, al no revelar
deuda por 185 mil 669 millones de pesos.
Estos recursos fueron obtenidos a través de los fideicomisos Pemex
Project Funding Master Trust y F-163, con los que financió proyectos de
operación y obras en proceso hasta 2003, que sin ser Pidiregas la
petrolera los considera como tales.
Con los recursos se financió a contratistas y proveedores de los
proyectos Pidiregas desde su inicio, así como las obras en proceso que
los integran, y la paraestatal.
La petrolera los registró en su contabilidad y presentó indebidamente en
sus estados financieros consolidados con organismos subsidiarios de 2003
y en la Cuenta Pública de ese mismo año como proyectos en operación y
obras en proceso Pidiregas.
Estos, destaca, fueron financiados con recursos de los fideicomisos
referidos por 185 mil 669.5 millones de pesos, mediante liquidaciones
efectuadas vía las subsidiarias, a los contratistas y proveedores,
financiamientos que debieron se registrados en la contabilidad de la
paraestatal y revelados en los informes financieros como deuda.
Sólo tres proyectos de alrededor de 32 registrados como Pidiregas en
2003 cumplieron con la normatividad.
La entidad fiscalizada, es decir Pemex, sugirió que para un mayor
entendimiento en el desarrollo de auditorías futuras es necesario un
mayor conocimiento de la entidad por parte de los auditores que lleven
la revisión.
También la petrolera aseguró que hubo un exceso de solicitudes de
información y/o documentación por parte de los auditores.
Los Proyectos de Infraestructura Productiva con Impacto diferido en el
Registro del Gasto, conocidos como Pidiregas, son inversiones que hacen
algunas empresas paraestatales, como CFE y Pemex, con financiamiento
privado de largo plazo, para constituir activos generadores de ingresos
cuyo impacto presupuestario se difiere en los subsecuentes ejercicios
fiscales.