Tiempo de Negocios / Recupera sindicato posiciones estratégicas en
Pemex y también avanza influencia de Gil Díaz
Por Darío Celis Estrada
Reforma
Se mantiene vigente la "operación cicatriz" entre Pemex y el sindicato
petrolero, después del distanciamiento que se produjo entre la
paraestatal y la dirigencia encabezada por Carlos Romero Deschamps.
Importante en este vínculo ha sido Lamberto Alonso Calderón, director
corporativo de Relaciones Laborales de la Dirección Corporativa de
Administración de Pemex, quien tiene importantes vínculos con el
sindicato.
Alonso Calderón desempeñó en el pasado reciente un influyente puesto
dentro del gremio petrolero y fue él precisamente uno de los más
destacados operadores del llamado Pemexgate.
Nos referimos a ese acuerdo mediante el cual la dirigencia de los
petroleros desvió recursos económicos para apoyar la campaña del
entonces candidato del PRI a la Presidencia de la República, Francisco
Labastida Ochoa.
A la postre, Alonso Calderón pasó a ocupar su actual puesto dentro de la
paraestatal, lo que se interpretó como una acción importante en esta
denominada "operación cicatriz".
Los movimientos se dan luego de que la actual dirección, encabezada por
Luis Ramírez Corzo, reconociera el convenio por alrededor de 7 mil 700
millones de pesos que hiciera su antecesor, Raúl Muñoz Leos, a favor del
sindicato.
Otro asunto que llama la atención es la muy posible llegada de Esteban
Levín Ballcels a la vocería de la paraestatal. En la actualidad es
coordinador de asesores de Juan José Suárez Coppel, director corporativo
de Finanzas de Pemex.
Levín Ballcels es hijo del presidente de la Condusef y connotado priista,
Óscar Levín Coppel. A su vez, Suárez Coppel es sobrino de este último y
uno de los discípulos más avezados de Francisco Gil Díaz.
Y es que Suárez Coppel trabajó con el Secretario de Hacienda y Crédito
Público en diversas encomiendas. Es considerado el hombre de mayor
confianza del titular de las finanzas y por medio del cual ejerce un
férreo control en la paraestatal.
La misma posibilidad de que Levín Ballcels asuma la vocería de Pemex es
vista como una posición política más que ganaría Gil Díaz en épocas
preelectorales, especialmente benéfica para el PRI, más que para otro
partido.
Llama la atención que esos ajustes en el tablero de la que es
considerada como la empresa más importante de México se den justamente
cuando avanza el nuevo régimen fiscal, que le vendrá a quitar la presión
de la SHCP.
Para nadie es un secreto que la hacienda será la gran perdedora con el
nuevo régimen fiscal, toda vez que una buena parte de los recursos que
estaba acostumbrada a absorber ahora se quedarán en las arcas de Pemex.
Postergan fallo
A propósito de Pemex, vaya serie de irregularidades las que campean en
la licitación para adquirir buques transportadores de petrolíferos.
Después de casi dos años de analizarlo a nivel corporativo y negociarlo
con el sindicato que lidera Carlos Romero Deschamps, Pemex Refinación
por fin se decidió a sacar el asunto. Pero al parecer el proceso ha
movido tantos intereses que el área encomendada a Juan Bueno está
aplazando la adjudicación, lo que da paso a las suspicacias. Y es que el
fallo para la contratación de dos buques con capacidad para 47 mil
toneladas que debió anunciarse hace dos semanas se corrió para mañana y
existen indicios de que se pueda declarar desierta. Sólo hubo una
compañía que cumplió todos los requisitos. Se trata de Arrendadora Ocean
Mexicana, que dirige Juan Reynoso. El área encargada de este concurso
retrasó el fallo para comparar los precios de este primer bloque con el
segundo, cuya única propuesta presentó el viernes pasado TMM, de José
Serrano, y que ha presionado fuerte a la paraestatal.