La situación sobre los buzos contratados para hacer trabajos en la sonda
de Campeche —donde el respetable insiste, pasan cositas bastante raras—
contratados por extrañas empresas que tienen jugosos contratos con
Petróleos Mexicanos, es por decir lo menos, bastante delicada. Con la
novedad de que aparte de Diavaz SA de CV, está también Construcciones
Marítimas Mexicana SA de CV (ring a bell?). El pasado 21 de marzo, mi
estimado, perdió la vida uno de los buzos contratados según un puntual
registro. El ambiente por allá está enrarecido, no sólo por la
boletinada de los nombres de los buzos que las demandan, sino por las
ínfimas condiciones laborales que en algunos casos son de 28 días
continuos a bordo en altamar y sin estar dados de alta en el IMSS, lo
cual es, digamos, indebido pues, ya ni hablar del trabajo de alto
riesgo. El inédito silencio de varias dependencias federales querido
lector (o sea, jugando al Tío Lolo) en todos estos atroces actos de
abusos laborales, da al respetable a deducir que alguien muuuy poderoso
está protegiendo a estos pasados de lanza, pero no se me agobie... the
names will soon come out. ¡Adiós!