Notas periodísticas

Mayo 2005

El jefe de Pemex hace un llamado para la apertura del sector energético en México

CIUDAD DE MEXICO — El jefe de la petrolera estatal de México, la tercera del mundo por producción, hizo un llamado a los legisladores mexicanos para que abran las puertas del mercado de energía del país, notorio por su hermetismo, y permitan la inversión privada en una gama de actividades, desde refinación a producción de gas natural.

Durante una entrevista, el presidente ejecutivo de Petróleos Mexicanos Luis Ramírez Corzo, dijo creer que la apertura gradual es la única manera de que México continúe teniendo una industria petrolera vibrante y de que permanezca entre los principales exportadores de crudo. De lo contrario, alerta Ramírez Corzo, el país tendrá dificultad para captar capital y desarrollar las tecnologías necesarias para reemplazar sus envejecidos campos petroleros y prevenir un descenso en la producción en pocos años.

El ingeniero de petróleos enfrenta una dura batalla para convencer al congreso mexicano de abrir las riquezas petroleras del país, que fueron expropiadas por el gobierno en 1938 y desde entonces son uno de los mayores orgullos nacionales.

Hay mucho en juego para México, cuyas exportaciones de petróleo representan un tercio de los ingresos del gobierno, y para Estados Unidos, que tiene en México a su segunda mayor fuente de importación de crudo. El año pasado, México superó a Arabia Saudita como el segundo proveedor de crudo a EE.UU., después de Canadá.

Ramírez Corzo, quien dirige las riendas de Pemex desde noviembre pasado, dijo que México debería permitir que compañías privadas exploten campos de gas natural que no están ubicados junto a depósitos de crudo, abrir sus refinerías y gasolineras a la inversión privada y permitir que el sector privado explote campos de petróleo más antiguos en los que la producción ha declinado. Todas esas actividades actualmente están prohibidas por las leyes mexicanas.

"Estamos convencidos de que el gas natural no asociado debe abrirse al sector privado. Y eso lo puedo decir aunque me crucifiquen", dijo, refiriéndose a los miembros del congreso del país.

Los cambios graduales ahora, dijo, podrían ser supervisados por una nueva junta directiva estatal similar a la que gestiona el sector petrolero de Brasil y Noruega, y podrían ayudar a evitar un cambio desordenado en el futuro. "El camino principal al futuro es una apertura ordenada, inteligente, oportuna, para evitar vernos contra la pared y vender reservas", dijo Ramírez Corzo.

Pemex está produciendo actualmente 3,4 millones de barriles al día, según datos de la empresa. Pero sus reservas de petróleo están declinando y, a pesar de los altos precios del crudo, Pemex podría tener dificultad para reemplazar campos antiguos y ampliar su producción de gas natural. México ya gasta unos US$14.000 millones al año en la importación de gas natural, gasolinas y petroquímicos debido a que Pemex no ha podido atender a la demanda doméstica.

El jefe de la empresa dijo que al abrir el sector de gas no asociado, México podría dar preferencia a empresas privadas nacionales para buscar y explotar el gas, asegurando el autoabastecimiento. También dijo que existe una propuesta de que Pemex explote gas natural conjuntamente con otras empresas privadas en países como Perú y Bolivia. "Las leyes mexicanas no nos impiden invertir afuera de México", dijo.

Los comentarios de Ramírez Corzo siguen la línea de llamados hechos por otras petroleras estatales de países productores de crudo que están esencialmente cerrados a extranjeros. Ingenieros y tecnócratas en muchos de esos países ven a la inversión y tecnología externa como una manera rápida de ampliar la producción y eficiencia.

Pero los consejos de tecnócratas son rechazados con frecuencia porque muchos de esos países en desarrollo equiparan sus reservas de petróleo con la soberanía nacional.

Pemex cree que viene progresando en el frente político. El congreso mexicano estudia permitir a la empresa, que tiene los niveles de impuestos y deudas más altos del sector petrolero global, el uso de una mayor parte de sus ganancias en inversiones. Ramírez Corzo dijo que se sentía animado, pero argumentó que algunas decisiones difíciles tienen que ser tomadas pronto. La gerencia de Pemex, además de trabajar conjuntamente con legisladores en diferentes reformas para la empresa, intenta reestructurarla, renegociando los contratos laborales con sus sindicatos, liberando del control gubernamental a las decisiones operativas y financieras, creando una junta directiva independiente y recortando costos.

Al largo plazo, el presidente ejecutivo enfatizó que espera que Pemex permanezca como una petrolera estatal fuerte que recibe tratamiento preferencial y derecho de acceso a los mejores campos de petróleo del país.

Por David Luhnow
The Wall Street Journal