 |
 |
|
|
 |
|
|
 |
|

 |
¡La
UNIÓN en defensa de la Industria Petrolera de México y por el respeto de los
derechos humanos y laborales del trabajador de confianza!
|
 |
Dragados de Pemex, ultraje al Paraíso
Fuente:
tabascohoy.com.mx
(25/05/06)
Los cientos de kilómetros de
canales abiertos por Pemex en Centla, han degradado los cuerpos
acuíferos y salinizado las tierras. Detrás de la paraestatal, llegó
el crecimiento poblacional... y los problemas ambientales.
Freddy Ruiz Ramón | Martes 23 de Mayo de 2006
Kilómetros y kilómetros de canales construidos por Pemex dentro de
las zonas de amortiguamiento y las dos zonas núcleo de la Reserva de
la Biosfera "Pantanos de Centla", provocaron que la vegetación
paulatinamente se pierda; las tierras se salinicen y los suelos
entren en una degradación física por la retención de aguas y cambios
en sus propiedades físicas, incluyendo la acidificación por el
deterioro de la materia orgánica generada por la contaminación de
los hidrocarburos, concluyó al presidente de Consejo Ciudadano del
Agua, Hugo Ireta Guzmán.
Como consecuencias de la actividad exploratoria y de explotación
petrolera en estas tierras inundables, la construcción de canales
por donde Pemex transporta maquinaria de perforación, tuberías,
chalanes y barcazas, conlleva en lo inmediato a que nuevos
asentamientos de gente invadan sus márgenes, edifiquen viviendas y
practiquen las quemas como preparativo de tierras para la
agricultura y ganadería ganando terreno en la deforestación.
Modifican paisaje
Vigía activo en la evolución progresiva de deterioro de esta área
natural protegida, Ireta rememoró que la explotación petrolera en el
sureste del municipio de Centla y norte de Macuspana principió con
el descubrimiento del campo petrolero José Colomo en 1951.
Posteriormente en 1953 hubo el hallazgo del campo petrolero "Cantemoc"
y en 1959, el campo "Hormiguero", descubriéndose después el campo "Bitzal
y Cobo", todos sobre áreas pantanosas.
De este modo, el movimiento generado por la extracción, sumado a la
población indígena ya existente de un 46 por ciento habitando la
Reserva, generó otros asentamientos en bordos de playa, ríos y
franjas litorales -ubicados en el área de transición entre el
pantano y el bordo de playa-- que inevitablemente los lleva a las
prácticas de caza furtiva de fauna silvestre y modificaciones de la
vegetación por las quemas tradicionales.
El cambio del paisaje natural debido a la presencia de Pemex es
inevitable, así como los cambios sociales devengados de la unión
entre las poblaciones nativas y flotantes.

|
 |
 |
|
 |
|
|
 |
 |