Comentarios a Información IFAI, Paleocanal Chicontepec
Fuente:
CNEE-sur.net
(5/05/08)
GRUPO
INGENIEROS PEMEX CONSTITUCIÓN DEL 17
•
La información contenida en la tabla
anterior ha sido proporcionada por el Instituto Federal de Acceso a
la Información (IFAI), a solicitus del grupo de Ingenieros Pemex
Constitución del 17 (G17). La tabla muestra la producción promedio
diaria de aceite y gas en los años 2004, 2005, 2006 y 2007. La
complementa la producción base, que acumula de años anteriores, y la
producción incremental, que incorpora en el año en cuestión.
Concluye con la inversión en desarrollo.
“La otra joya de la corona”, falso diamante
De acuerdo con esta información, Incorporar cada nuevo barril a
producción (cociente de la inversión anual y la producción
incremental anual) tuvo, durante el 2007, un costo de 134 dólares
(11 pesos por dólar), costo que ha venido ascendiendo desde 2005
(ver tabla anexa). Al valor promedio del barril de 62 dólares, la
pérdida en el 2007 es de 245 millones de dólares. Desde el 2004, el
desarrollo de Chicontepec no recupera inversión y la tendencia
indica que la pérdida incrementará de valor. Año tras año, la
reducción de la producción base (en términos de la producción total
del año anterior) aumenta, de 20%, en el 2004-2005, a ¡45%!, en el
2006-2007.
El artículo 134 de la Constitución ordena: “Los recursos económicos
que dispongan las administraciones públicas para estatales se
administrarán con eficiencia, eficacia y honradez para satisfacer
los objetivos a los que estén destinados.” En los campos del
Paleocanal Chicontepec, Petróleos Mexicanos (Pemex) ha violado este
mandato constitucional.
PRODUCCIÓN INCREMENTAL Y PÉRDIDA ANUAL:
AÑO 2004 2005 2006 2007
COSTO PRODUCCIÓN (DL/BL) 90.29 66.57 114.3 134
PRECIO DE VENTA (DL/BL) 31.05 42.69 53.04 62
PÉRDIDA (DL/BL) 59.24 23.88 61.28 74
PROD. INC. ANUAL (MMBL) 3.285 3.171 2.080 3.321
PÉRDIDA ANUAL (MMDL) 194.6 75.7 127.5 245.7
El Consorcio ICA Fluor Daniels - Schlumberger
El consorcio ICA Fluor Daniels – Schlumberger ejecuta la perforación
y terminación de pozos, así como obras civiles (caminos,
plataformas, plantas de tratamiento de agua más lo que resulte).
Anunciado por Vicente Fox en Nayarit, el consorcio recibe un primer
contrato para la perforación de 300 pozos en el 2003. Son los
primeros de un total de 13 mil 500 pozos que se planean perforar con
una inversión total de 31 mil millones de dólares. Tal magnitud hace
de Chicontepec el proyecto de perforación más importante en la
historia de Pemex. A la fecha, los contratos de perforación en favor
del consorcio se suceden uno a otro.
En lo que atañe a Schlumberger, la terminación de pozos
convencionales parece no ser, todavía, la respuesta al necesitado
aumento de la producción. Tampoco los no convencionales. El pozo
multilateral Coapechaca 439, con tres ramas y fracturamiento
múltiple, ha costado ya más de 8 millones de dólares. A juzgar por
los resultados de las pruebas de producción, el pozo no cubrirá la
inversión. Recuérdese que Pemex había pronosticado que en 30 días se
recuperaría la inversión para los pozos de Chicontepec.
Schlumberger (www.slb.com) que se ostenta como “líder mundial en
proporcionar tecnología y soluciones a la industria del petróleo y
gas, que opera en más de 100 países, cuenta con 48 mil empleados, y
acumula más de 70 años de experiencia en servicios de explotación de
hidrocarburos, presenta como su principal fortaleza su capacidad de
investigación y desarrollo de tecnología”, es copartícipe en los
pobres resultados del proyecto Chicontepec.
Halliburton es otra compañía que participa ampliamente en
actividades de fracturamiento de los pozos. Tampoco ha podido
resolver el problema de aumentar la productividad de los pozos. Se
anuncia (www.halliburton.com) como “una empresa que proporciona
tecnología innovadora y servicios de calidad sobresalientes.”
Un miembro del G17 le propuso a Carlos Morales Gil, director de
Pemex Exploración y Producción (PEP), fracturar los pozos de
Chicontepec con CO2, propuesta que fue atendida. Los resultados, si
bien preliminares, muestran que es factible aumentar la producción,
a un costo menor. Lo que interesa resaltar aquí es que un grupo que
ofrece asesoría gratuita aporta las ideas que el “líder mundial”
debiera de aportar. Por supuesto, no son las ideas el móvil de
Schlumberger, es el dinero, exclusivamente el dinero.
Si bien las trasnacionales no han satisfecho las expectativas de
Pemex, nada parece indicar un cambio en la estrategia contractual.
De acuerdo a contrato, sea como fuere el resultado en cada pozo, el
consorcio recibe el pago por la perforación, pago, por cierto,
financiado con Pidiregas: la ganancia se privatiza, la pérdida se
socializa.
Pemex, ¿filial de Schlumberger?
Schlumberger está presente en el 40% de Comesa, empresa dirigida por
Adán Oviedo Pérez, jubilado de Pemex y actual presidente de la
Asociación de Ingenieros Petroleros de México (AIPM). En el 60%
restante participa Pemex. A través de Comesa, Schlumberger obtiene
un sinnúmero de contratos, también por asignación directa. No en
balde Pemex es el mejor cliente de Schlumberger en Latinoamérica, y
quizá del mundo. No en balde Adrián Lajous Vargas, exdirector
general de Pemex, es funcionario y accionista de Schlumberger.
Conclusiónes
1) PEP ha incumple el mandato constitucional del artículo 134 al no
administrar los recursos del país con eficiencia y eficacia.
2) Cualquiera que sea, éxito o fracaso, el desarrollo de las
reservas de Chicontepec marcará el destino de Pemex. La pobreza de
resultados apunta hasta ahora hacia lo segundo. Bien haría PEP en
analizar otras alternativas de menor incertidumbre.
3) El discurso gubernamental que cifra en las compañías extranjeras
la aportación de “tecnología de punta” para la solución de los
problemas de nuestros campos no se sostiene, y Chicontepec es vivo
ejemplo.
4) Tratándose de la rentabilidad de los proyectos y del desempeño de
las compañías contratistas, Pemex mantiene deliberada opacidad.
Información como la proporcionada por el IFAI nunca aparece en el
reporte anual de resultados.