El
despertar
Fuente:
CNEE-sur.net
(6/05/08)
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José Agustín Ortiz Pinchetti
jaorpin@yahoo.com.mx
■ Reforma petrolera: su primer tropiezo
La resistencia a la reforma petrolera, apoyada por gran parte de la
población, ganó el primer round. No hay que cantar victoria, la
pelea es a 15 asaltos o más. El balance es claro: la reforma no fue
aprobada en el periodo ordinario y se obligó a sus promotores a una
(para ellos indeseable) discusión pública que abarcará casi todo el
receso. ¿Cómo pudieron lograr AMLO y sus aliados bloquear un
propósito compartido por los controladores del PRI y del PAN?
Muy importante fue la huelga legislativa, que los medios volvieron
espectacular para dañar el prestigio de sus promotores, pero el
factor decisivo fue la movilización de los resistentes y su
excelente organización. Hay decenas de miles de activistas
organizados en brigadas, con mandos bien definidos, con gran
articulación y con mística, capaces de escalar la resistencia hasta
llegar a la desobediencia civil. Es un hecho insólito sin
precedentes. Este factor no es accidental ni marginal, sino es la
línea central de la defensa.
¿Qué hemos aprendido de este episodio? Calderón ha confiado en el
control autoritario que ejerce sobre los medios. Estos han lanzado
una ofensiva “demoledora” contra AMLO y contra el PRD. Pero no los
han vencido; han subido un poco en su aceptación en lugar de caer.
La concentración del domingo pasado fue la mayor de todas de este
ciclo.
Calderón, Mouriño y el PAN se han puesto en manos de Beltrones, y
éste ha demostrado que puede ser cómplice y victimario, pero no
aliado confiable. Cualquier apoyo que brinde lo cobrará caro.
Después de las elecciones de 2009 se dedicará a descuartizar a
Calderón y al PAN.
AMLO ejerce un liderazgo sólido en esta causa estratégica. El PRD,
inclusive la fracción de Nueva Izquierda, y el FAP lo han aceptado.
Muchos priístas reconocen que este personaje está nucleando la
defensa de Pemex.
La reforma puede abortar o convertirse en un proyecto inocuo, o
incluso iniciar una reorganización sana de Pemex si AMLO y sus
aliados logran dos cosas: primera, que la discusión sobre las
iniciativas sea expuesta a la opinión pública a través de los
medios. Atrapada en los recintos parlamentarios todo terminaría con
un mayoriteo previsible. Segunda: que no pare la movilización y que
alcance una estructura sólida, de gran disciplina y movilidad, que
garantice un efecto disuasivo contra la iniciativa
desnacionalizadora de Calderón.