Petróleo: futuro comprometido
Fuente:
CNEE-sur.net
(7/05/08)
•
Alejandro Encinas
¿Cuál es el origen de las diversas iniciativas en materia energética
que hoy se debaten en el país? ¿Son estas de suyo iniciativas que
obedezcan al interés nacional, o más bien el resultado de un súbito
proceso de acuerdos y negociaciones, que atienden el "interés
imperativo" en la estrategia energética de Estados Unidos?
La respuesta a estas preguntas se puede encontrar en distintos
documentos del gobierno mexicano y sus contrapartes de Canadá y
Estados Unidos en la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de
América del Norte, creada por los presidentes de los tres países en
2005 y que en su agenda incorporó como prioritario el asunto
energético, donde se convino crear mecanismos de cooperación en
investigación y desarrollo, para determinar si existían
posibilidades de alianzas público-privadas e incrementar la
cooperación en materia de regulación sobre temas energéticos.
Para ello se creo una comisión trilateral con las dependencias
encargadas de este tema de cada uno de los gobiernos y en 2006,
durante la reunión de Cancún, se creó el Consejo de Competitividad
de América del Norte, órgano consultivo "para mejorar la
competitividad de la región". A este consejo trilateral —en el que
participan el Consejo Coordinador Empresarial, el Consejo Mexicano
de Hombres de Negocios y otros organismos empresariales— se
encomendó recomendar sobre cuestiones de importancia inmediata y
estratégicas de mediano y largo plazo.
El Consejo determinó tres ejes: facilitación de cruces fronterizos
(mercancías y personas), cooperación regulatoria e integración
energética.
El documento Integración energética no tiene desperdicio. En éste se
establece con toda claridad que "el acceso a recursos energéticos
globales en los términos del mercado es un imperativo estratégico
para los Estados Unidos". Más adelante señala: "Pocos temas tienen
un componente nacional estratégico tan significativo... Canadá y
México han sido bendecidos (sic) con recursos abundantes, los
cuales, si se desarrollan de manera eficiente y eficaz, pueden
llegar a ser un importante motor para el desarrollo regional".
"Si México fuera a liberalizar de manera cabal su sector energético,
las reservas relativamente abundantes de petróleo y gas de ese país
atraerían inversión y tecnología significativas. Sin embargo, el
hecho de que no se haya liberalizado el sector energético de México
ha frenado el proceso de inversión, y se percibe que un cambio
constitucional sería poco probable en el corto plazo." "Aunque la
reforma del sector energético de México es un tema doméstico... el
beneficio económico considerable que se podría obtener por
iniciativas intermedias justifica traer el tema a la mesa de
discusión. Al hacerlo, confiamos en que conforme se realicen las
ganancias por iniciativas intermedias, la lógica de un mercado
integrado determinará el ritmo para una reforma fundamental, en
lugar de seguir esperando a que suceda lo contrario."
Suscriben el documento —entre otros— José Luis Barraza, Gastón
Azcárraga, León Halkin, Valentí Diez, Jaime Yesaki. Claudio X.
González y Tomás González Sada.
Por si quedara alguna duda sobre esta estrategia de privatización
cabe señalar que en febrero de 2007 este mismo consejo recomendó,
que una vez asegurado el abasto de petróleo a la economía de Estados
Unidos era necesario: "Liberalizar el comercio, almacenaje y
distribución de productos refinados (lo que) incluiría la
construcción, posesión y operación de oleoductos... (y) separar las
actividades de gas no asociado de Pemex para construir una entidad
estatal por separado, llamada 'Gasmex'. Esta iniciativa intermedia
es consistente con el objetivo a más largo plazo de liberalizar el
sector mexicano de hidrocarburos."
Podrán promoverse onerosas campañas mediáticas; negar hasta el
cansancio la intención privatizadora; insistir que no se reformará
la constitución; acusar a la oposición de ver fantasmas, de buscar
notoriedad política. Mas el hecho claro y contundente es una
estrategia privatizadora del petróleo que compromete el futuro del
país, acorde con los intereses estratégicos de Estados Unidos, de su
seguridad energética y nacional.
aencinas@economia.unam.mx
Profesor de la Facultad de Economía de la UNAM