El
gobierno pretende crear una industria paralela, asegura
Se busca “enanizar” a la paraestatal, advierte su ex director
Francisco Rojas
Fuente:
CNEE-sur.net
(9/05/08)
•
Ciro Pérez Silva y Víctor Ballinas
La iniciativa de reforma a Pemex, que envió el Presidente de la
República al Congreso, pretende crear toda una industria paralela a
la empresa petrolera nacional, pero en manos de la iniciativa
privada “enanizando” a la paraestatal y negándole el fortalecimiento
que en los discursos se le ofrece, aseguró el ex director de este
organismo, Francisco Rojas, al reunirse en el Senado con el Frente
Nacional de Legisladores del Sector Rural.
Destacó la paradoja de que mientras la Unión Europea busca generar
para la región un mecanismo de seguridad energética, México,
teniendo en sus manos todo lo necesario para asegurarla, “la está
dejando ir”.
Rojas comentó que con los excedentes petroleros con los que cuenta
Pemex, que alcanzan los 160 mil millones de pesos, podría comprar
“de contado” dos refinerías o bien invertir cada año 3 mil 400
millones de dólares durante los próximos cinco años para tal
propósito, “pero la Secretaría de Hacienda no se lo permite, con lo
que continúa el emprobrecimiento deliberado de la paraestatal”.
Al mismo tiempo que en el patio central del Senado la secretaria de
Energía, Georgina Kessel, y el director de la paraestatal, Jesús
Reyes Heroles, se reunían con legisladores para discutir la
propuesta del gobierno federal, en un edificio adjunto Francisco
Rojas explicaba a legisladores de diversos estados que la urgencia
de la administración calderonista por impulsar una serie de
iniciativas privatizadoras tiene su origen en buena medida en las
presiones del gobierno de Estados Unidos.
Por lo que hace a los hidrocarburos, dijo, existen tres principales
cuencas petroleras en el mundo: Medio Oriente, Siberia Occidental y
Golfo de México. La primera, con la inestabilidad política conocida;
la segunda, con grandes retos tecnológicos y altos costos de
explotación, por lo que la del Golfo de México es la más segura en
términos geopolíticos para Estados Unidos.
Este país ha perforado en promedio 157 pozos al año entre 1995 y
2005. De los 824 pozos que se exploraron en dicho periodo, se tuvo
éxito sólo en 106, es decir, 12.8 por ciento. Sin embargo, a pesar
de que lleva 18 años perforando en aguas profundas, no ha podido
descubrir campos gigantes.