Calderón y Madrazo por abrir Pemex a
la IP; AMLO dice no
Los candidatos del PRI, PAN y
PRD discutieron sus programas para el sector energético, reforma
hacendaria y seguridad pública.
Fuente:
eluniversal.com.mx
(30/11/05)
NFelipe Calderón se llevó las palmas. Roberto Madrazo cumplió a
secas. Y Andrés Manuel López Obrador se enfrentó a la gélida
recepción de más de 500 empresarios estadunidenses radicados en
México, representantes de inversiones que rondan los 100 mil
millones de dólares.
Administradores, inversionistas, industriales, capitalistas todos:
con aplauso, murmullo o silencio los hombres del dinero de Estados
Unidos palomearon y tacharon por primera vez a los candidatos
presidenciales del PRI, PAN y PRD, reunidos en la Convención
Nacional de la Cámara Americana de Comercio.
En espacios separados, pero ante el mismo auditorio, los
presidenciables expusieron parte de sus programas de gobierno en
materia económica y se sometieron al juicio del aplauso de los
inversionistas foráneos. Primero, Madrazo. En medio, Calderón. Al
final, López Obrador.
En diferentes momentos, a las 10, 11 de la mañana y al mediodía, el
ex embajador de Estados Unidos, Jeffrey Davidow, modera tres
interrogatorios con la meta de despejar las dudas del empresariado
en torno a los presidenciables. Atentos, lo mismo miran ejecutivos
de American Express como American Airlines, Bank of America, Exxon
Mobil, Coca- Cola, Pepsico, DuPont, Bacardi, Union Pacific, Pfizer,
Colgate Palmolive y decenas más de trasnacionales.
No pocos tienen preguntas: en el salón, una tras otra las manos se
alzan. Son empresarios con sus respectivas interrogantes sobre qué
piensa cada candidato. Pero en cada pregunta —y en particular en
una— se ve la inquietud histórica de Washington.
Cada uno en su presentación, los dos tabasqueños y el michoacano se
enfrentan a la misma batería de preguntas:
¿Cómo va a mejorar la seguridad pública? ¿Acabará con el crimen
organizado? ¿Cómo hará competitivo a México? ¿Hará reformas
estructurales? ¿Negociará con el Congreso? ¿Hará reformas fiscales?,
preguntaban.
Pero una pregunta sobresalía por su contenido e insistencia: ¿Abrirá
a Pemex a la inversión extranjera?
En energía como en casi todo lo demás los tres candidatos
difierieron. Pero en este punto fue donde más se marcaron las
diferencias. Entre el auditorio había representantes de las
petroleras estadunidenses.
Sobre Pemex, Madrazo capoteaba las preguntas y eludía las
explicaciones pese a los esfuerzos de Davidow por arrancarle una
definición clara, una satisfactoria para el empresariado. El
candidato terminaba por hablar de competitividad e inversión
extranjera directa, más no de petróleo.
Calderón, el ex secretario de Energía, se definía y aceptaba que en
este rubro impulsaría alianzas estratégicas con el capital privado,
“sin claudicar la soberanía mexicana”. Y reconocía que la
paraestatal ha llegado a su límite de exploración por lo que
requiere de inversiones adicionales si es que se quiere evitar un
declive en las reservas de México.
En el otro extremo, López Obrador cincelaba: “¡No, y ya lo expliqué!
No tiene por qué cambiarse la Constitución”. Añadiría: “les adelanto
que no vamos a privatizar la industria eléctrica y petrolera”.
Entre el público, se escuchaba que alguien carraspeaba.
Abrazos y palmadas
La pasarela había arrancado temprano. Eran las 9:50 de la mañana y
con algunos minutos de retraso, Madrazo Pintado entraba al hotel en
donde año con año se reúne la crema y nata del capital estadunidense
en territorio mexicano.
En el lobby, Davidow se acercaba a abrazar al priista. Viejos
conocidos, de los tiempos en que la voluntad de la Casa Blanca en la
República Mexicana se transmitía a través del diplomático de los dos
metros de alto. José Angel Gurría, hoy electo como secretario
general de la OCDE, hablaba con ellos.
“¡Felicidades!”, le dijo el tabasqueño, quien se encaminaba al
auditorio.
Una hora más tarde, tocaba el turno a Calderón Hinojosa. Efusivos,
los empresarios le daban la bienvenida. Fue más intensa que la
ofrecida a Madrazo: el ex secretario de Energía fue llevado a un
cuarto paralelo para un encuentro a puerta cerrada con directivos
estadunidenses.
Esa fue “una reunión de cortesía” definiría su equipo de campaña.
Ningún otro candidato la tuvo.
Al final, ya después del mediodía, vendría López Obrador. Su llegada
y recepción serían frías.
El aplausómetro
Tras las presentaciones y las preguntas, vendría el aplausómetro.
Los decibeles y duración variarían. Quedó claro que fue una mañana
magra para el priista, el primero en pasar al ruedo: tres rondas de
aplausos, las más larga de 11 segundos.
Segundo en subir al estrado, Calderón se encumbraba y arrancaba
siete rondas de palmas con risas incluidas. Le interrumpieron en
varias ocasiones su discurso. Al final, los empresarios aplaudieron
de pie 17 segundos.
López Obrador se enfrenta- ba con el silencio a su entrada al salón.
También, a su salida: durante su presentación el candidato y
empresarios se miraban. “No le entiendo a su pregunta”, respondería
ante las dudas de Jeffrey Davidow.
No hubo aplausos para interrumpirle. Al final, el tabasqueño se
llevaría una sola ronda de palmas, de nueve segundos.
Las propuestas
No a la IP en Pemex
Andrés Manuel López Obrador dijo no a la apertura en el sector
energético y ante los empresarios de la American Chamber dejó en
claro su postura: “Les adelanto a ustedes que de llegar a la
Presidencia de la República no vamos a privatizar ni la industria
eléctrica ni el petróleo, vamos a que la inversión privada nacional
y extranjera pueda llegar a México, pueda ser un factor para el
desarrollo del país, pero en otros campos, en otros sectores”.
Reafirmó su postura en materia económica respecto a que “por el bien
de todos, primero los pobres”; ofreció combatir la pobreza y la
corrupción; mantener el TLC pero revisar aquellos aspectos que dañan
a los productores mexicanos; garantizar la seguridad jurídica de las
inversiones nacionales y extranjeras pero con equilibrio y
regulación, y promover una reforma fiscal basada en la
simplificación del pago de impuestos y el combate a la evasión, y no
en incrementar los impuestos ni crear otros nuevos.
Reiteró que los principales problemas de México tienen que ver con
la pobreza y la corrupción y remarcó: “con tanta miseria como hay,
es muy difícil salir adelante”.
Reforma hacendaria
A pesar de tener una propuesta para que el capital privado invierta
en Pemex, frente a los integrantes de American Chamber, Roberto
Madrazo eludió responder a la pregunta del ex embajador Jeffrey
Davidow en el sentido de que México quedaría junto con Corea, como
los únicos países que no aceptan inversión privada en energéticos.
Frente a 500 empresarios de la American Chamber El candidato del PRI
ofreció realizar una la reforma fiscal, para la cual propuso
eliminar algunos impuestos, ampliar la base gravable, buscar la
simplificación tributaria, disminuir el ISR y lograr un verdadero
federalismo.
Señaló que es necesario eliminar los gravámenes especiales, porque
todos los impuestos que se cobran y la tramitología para pagarlos
“nos están llevando a una evasión fiscal permanente y nos están
generando una serie de competencias desleales como el contrabando” y
reiteró su propuesta de la autonomía del SAT.
Propuso alianzas estratégicas que permitan a Pemex acceder al
financiamiento y tecnología para mejorar su operación.
Abre la puerta en energía
Felipe Calderón invitó a los empresarios de la American Chamber a
traer todas las inversiones para impulsar la economía en el país.
Tanto Pemex y CFE, según su propuesta, serán reestructuradas para
implementar medidas de gobierno corporativo.
Su segunda gran propuesta fue crear el flat tax o tasa única de ISR,
la cual buscaría aumentar la recaudación tributaria. Ello le generó
la primera ola de aplausos.
Dijo que apostará por la reforma laboral, la fiscal y bajar los
precios en el costo de los energéticos.
Así, se dijo partidario de “avanzar en un esquema que sin claudicar
en la soberanía nacional permita la formación de alianzas
estratégicas en aquellos segmentos donde la tecnología es incapaz de
permitir que México aproveche sus recursos”.
Ofreció que en su gobierno habrá mano dura contra la ilegalidad y
prometió ajustar el marco laboral para la incorporación de los
jóvenes con jornadas de trabajo flexibles.
Garantizó flexibilizar el marco regulatorio del país y reformas
legales para dar certidumbre a todas las inversiones.
Víctor Hugo Michel / Heliodoro Cárdenas / Georgina Morett / Antonio
Hernández • Ciudad de México