Guardianes de la continuidad
Fuente:
UNTCIP.net
(23/11/06)
Por: Humberto Musacchio
Téllez es, para decirlo en términos gratos al foxismo, un caso
elocuente de empresario que por posición y convicción debe formar
parte de un gobierno de y para empresarios.
El nombramiento de seis miembros del próximo gabinete confirma que
México seguirá por la ruta que transita desde hace un cuarto de
siglo. Ratifica también que la alternancia polÃtica no ha
significado cambio alguno en la esfera económica y, por si hiciera
falta, ofrece una nueva muestra de respeto por lo más sombrÃo del
viejo régimen.
Se ha señalado repetidamente que la polÃtica económica de los
últimos 25 años es la dictada por los organismos financieros
internacionales. Lo confirma ahora el nombramiento de AgustÃn
Carstens como secretario de Hacienda, pues se trata de un hombre que
ha servido con plena convicción al Fondo Monetario Internacional,
organismo que ha impuesto sus polÃticas de ajuste que han llevado a
la miseria a millones de seres humanos. Carstens, discÃpulo de
Francisco Gil DÃaz, no parece la persona idónea para hacerle
frente al fraude monumental de ISOSA y los fideicomisos aduaneros
creados por su maestro, mediante los cuales se han escamoteado al
erario decenas de miles de millones de pesos, con la bendición
—por supuesto— de la Suprema Corte de Justicia, que considera
que una empresa es privada aunque su capital se integre 99.9% con
dineros públicos (véase ISOSA. Fraude transexenal a la nación, de
Miguel Badillo, Ed. Grijalbo, 2006).
Su ausencia del paÃs durante varios años no le ha impedido a
Carstens elaborar desde su escritorio un diagnóstico en el que va a
basar su actuación. Por supuesto, en su análisis no se tomarán en
cuenta la historia, los esfuerzos y el sufrimiento de los mexicanos,
de los que 60% vive con menos de un dólar al dÃa, de acuerdo con
el dato revelado, no por el PRD o algún otro peligro para México,
sino por el INEGI.
Luis Téllez Kuenzler, un producto del salinismo, ocupará la
cartera de Comunicaciones y Transportes donde tiene varios favores
que pagar, pues en su época de sequÃa le dieron asilo en empresas
que ahora querrán cobrar su “generosidadâ€. Por ejemplo, como
miembro del Consejo de Administración de Grupo México estará
comprometido para apoyar los intereses de esa corporación en los
ramos ferrocarrilero y de automotores. Igualmente, deberá
corresponder a la chamba que le dieron en el Grupo Carlyle, que
opera en el sector de energÃa y telecomunicaciones.
Téllez es, para decirlo en términos gratos al foxismo, un caso
elocuente de empresario que por posición y convicción debe formar
parte de un gobierno de y para empresarios. Él, como pocos,
garantiza, no la armonÃa de los intereses públicos y los privados,
sino la continuidad de un proyecto adverso al patrimonio social y a
la soberanÃa nacional.
Eduardo Sojo, inminente titular de EconomÃa, y Rodolfo Elizondo,
quien repite en Turismo, son parte de la herencia que deja Vicente
Fox a su sucesor —otros legados son la inseguridad, el desgarriate
polÃtico y el desempleo—. El segundo ha tenido la virtud de
mantener un bajo perfil y resolvió a medias el desastre ocasionado
por un huracán en Cancún. Por su parte, Sojo, quien trabajó a la
sombra de Fox dentro de Los Pinos, fracasó en su principal
encomienda: la coordinación del gabinete económico. Su
nombramiento premia la ineficiencia.
Georgina Kessel viene de
la más rÃgida tecnocracia, pues en algún tiempo le tocó evaluar
en la SecretarÃa de Hacienda los proyectos de inversión que, como
se sabe, tienen varios sexenios de no pasar del papel. Ex directora
de la Casa de Moneda, en el próximo sexenio será la secretaria de
EnergÃa, cargo en el que habrÃa adquirido el necesario
conocimiento cuando presidió la Comisión Reguladora de EnergÃa.
Tal vez. En lo que ni siquiera sus más acérrimos defensores le
reconocen capacidad es en el terreno de la polÃtica, lo que algunos
quieren presentar como un mérito, pues “no se presta a la grillaâ€,
dicen sus hagiógrafos. Tecnócrata frÃa e insensible ante los
problemas sociales, se sabe que es poco dada a escuchar argumentos y
menos todavÃa a aceptarlos. Su misión principal, según todos los
indicios, será desmantelar la SecretarÃa a su cargo.
El caso más controvertido es el de Javier Lozano, abogado de la
Escuela Libre de Derecho, donde estudió también Felipe Calderón.
Con cierta ingenuidad se especulaba que Lozano, quien estuvo al
frente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones, serÃa el
titular de la SCT, pues con plausible firmeza aportó argumentos
contra la Ley Televisa y más de una vez ha mostrado su oposición a
la hegemonÃa cuasimonopólica de Telmex.