Representaron más de 86 millones de
dólares que deberán pagarse en la actual administración
Al final del foxismo, Pemex signó siete contratos con Oceanografía
Fuente:
jornada.unam.mx
(19/10/07)
• Manuel y Jorge Alberto
Bribiesca Sahagún actuaron como gestores de la empresa naviera
Roberto Garduño y Enrique Méndez
Manuel Bribiesca Sahagún Foto: Martín Diego Rodríguez /Archivo En
los últimos días del gobierno de Vicente Fox, Petróleos Mexicanos (Pemex)
firmó siete contratos por 86 millones 256 mil 440.16 dólares con
Oceanografía, empresa para la que los hermanos Manuel y Jorge
Alberto Bribiesca Sahagún actuaban como gestores, y que está
asociada con una trasnacional naviera.
Los convenios tendrán que ser pagados por la actual administración,
pues obligan a la paraestatal a rentar a esa empresa lanchas rápidas
y dos barcos procesadores entre 2008 y 2009, explicó el presidente
de la Comisión de Marina de la Cámara de Diputados, José Manuel del
Río.
El legislador de Convergencia informó que esos contratos forman
parte de una estrategia del foxismo para desmantelar la marina
mercante, al utilizar empresas con socios en el extranjero para
eludir la Constitución y la Ley de Obra Pública.
“Un estudio de la comisión reveló que muchas empresas mexicanas
actúan como intermediarias de las extranjeras, como Naviera del
Pacífico, Arrendadora Ocean Mexicana y Naviera Mexicana del Sureste,
vinculadas con Oceanografía, que a su vez tiene como socia a Otto
Candies LLC”, señaló.
En la documentación que el diputado de Convergencia recibió de Pemex
Exploración y Producción (PEP) –que realizó las negociaciones con
Oceanografía– resalta el hecho de que tres días antes de que Fox
dejara la Presidencia de la República, la Gerencia de Administración
y Finanzas de esa subsidiaria de Pemex otorgó cuatro contratos a la
firma representada por los Bribiesca, por 4 millones 91 mil 962.56
dólares cada uno.
Son los contratos 428216931, 428216933, 428216935 y el 428216937,
del 28 de noviembre de 2006, cuyo objeto es el “fletamento por
tiempo de lanchas rápidas (ocho), para el transporte de personal,
materiales y equipo ligero en el Golfo de México”.
La renta de las lanchas está contratada para concretarse a partir de
2008, por lo que Pemex tendrá que pagar, en conjunto, 16 millones
372 mil 762.56 millones de dólares a Oceanografía.
Del Río Virgen afirmó que por la mediación de los Bribiesca Sahagún,
gracias a la influencia que alcanzó Marta Sahagún Jiménez en toda la
administración pública federal, la Gerencia de Administración y
Finanzas de la paraestatal cedió otros dos contratos, de 26 millones
193 mil 523.20 dólares cada uno a la naviera por el “servicio de
transporte, acondicionamiento y recuperación de fluidos durante la
perforación, terminación y reparación con apoyo de un barco
procesador, paquete III”.
Los documentos de PEP revelan que suscribió los contratos 428216902
y 428216904, del 30 de octubre de 2006; el mismo día, la subsidiaria
firmó otro, con número 428216907, con el mismo objeto, pero con un
costo de 17 millones 496 mil 631.20 dólares.
En entrevista, Del Río afirmó que el gobierno de Fox “desmanteló la
marina mercante, que en 2000 contaba con una flota de 109 barcos que
manejaban un millón 100 mil toneladas de registro bruto, pero al
final del sexenio sólo operaban 89 embarcaciones que transportaban
783 mil 305 toneladas. Fueron sustituidas por navieras fantasma”.
Banderas prestadas
El mecanismo, explicó, es el siguiente: las empresas mexicanas
recurren a barcos arrendados con banderas de países como Liberia,
Panamá, Bahamas y Vanuatu, república ubicada en el Pacífico sur, y
así evaden el pago de 1.8 por ciento del valor del activo que obliga
el utilizar una bandera mexicana.
“Los armadores estiman que es 300 veces más caro utilizar una
bandera nacional que una arrendada, cuyo costo es de 60 mil dólares
al año. Con este tipo de prácticas no se generan divisas ni fuentes
de empleo, porque las navieras montan una oficina con una sola
persona para atender teléfonos y sus movimientos financieros los
manejan en bancos de Suiza o islas Caimán”, afirmó.
Además, refirió que estos membretes ya son investigados por Puertos
y Marina Mercante, de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes
(SCT), así como por Petróleos Mexicanos. Se simula –dijo– que son
empresas mexicanas, pero en realidad se trata de intermediarias de
las extranjeras, lo cual eleva considerablemente los costos del
servicio y propicia la corrupción entre los funcionarios que
autorizan los contratos.
Refirió que si bien el desmantelamiento de la marina mercante se
acentuó en el gobierno de Carlos Salinas, en el sexenio foxista se
otorgaron 577 permisos especiales de navegación a 55 empresas y 262
embarcaciones. “El 82 por ciento de esos contratos se concentra en
cuatro banderas: Estados Unidos, Panamá, Liberia y Vanuatu. El
tráfico de cabotaje, reservado constitucionalmente a los mexicanos,
se realiza significativamente por extranjeros, y es una de las
conclusiones del estudio de la Comisión de Marina”, expuso.