Envía cuerpos rescatados a Tabasco,
porque de allá eran la mayoría de los trabajadores
Pemex evade atender a los familiares de las víctimas del percance en
Campeche
Fuente:
jornada.unam.mx
(25/10/07)
• Parientes y amigos
exigen a la paraestatal una versión “sensata de los hechos”
Lorenzo Chim (Corresponsal)
Familiares de trabajadores que resultaron afectados por el accidente
en la sonda de Campeche esperan información en las instalaciones de
la Subprocuraduría General de Justicia del estado Foto: La Jornada
Ciudad del Carmen, Camp., 24 de octubre. Familiares, amigos y
compañeros de trabajo de los obreros muertos en altamar solicitaron
a Petróleos Mexicanos (Pemex) “una versión sensata de los hechos”.
En busca de información, decenas de deudos se reunieron en la
Subprocuraduría de Justicia de Campeche en esta isla, donde se
realizan los papeleos para la entrega de los cadáveres, pero ningún
funcionario los atendió.
“Por cualquier información comuníquense al teléfono 018002281299”,
les señalaron escuetamente.
Hasta las 20 horas, Pemex no había proporcionado la lista de las
personas fallecidas, lo que hizo pasadas las 22 horas, y para evitar
a la prensa optó por enviar los cuerpos al puerto de Paraíso,
Tabasco, argumentando que más de 80 por ciento de los obreros que
trabajan en las plataformas son, principalmente, de Tabasco y
Veracruz.
Los familiares recuerdan que hace dos meses, antes de la llegada del
huracán Dean, fueron evacuados más de 20 mil obreros de las
plataformas marinas en un lapso de 48 horas. “En Carmen ya se sabía
desde dos días antes que iba a entrar un norte muy fuerte, ¿por qué
no tomaron previsiones?, ¿por qué los expusieron a realizar
maniobras regulares?” preguntan sin que nadie les responda.
“No tomaron las medidas preventivas, los pusieron a realizar
maniobras regulares a pesar de que había vientos de más de 100
kilómetros por hora y alto oleaje”, narraba una de las mujeres con
ojos llorosos.
Los deudos evitaron identificarse con los reporteros pues,
comentaban en voz baja, “hay personal de la Oficialía Mayor” de
Pemex vigilando para impedir que la tragedia se convierta en
escándalo.
Entre los dolientes se encontraba Juan Viveros, ex secretario
general de la sección 42 del Sindicato de Trabajadores Petroleros de
la República Mexicana, cuyo guardaespaldas, el ex boxeador Leandro
Manuel Hernández Pozo, se encuentra entre los muertos.
“Es una desgracia, es una mala jugada del temporal –dijo,
lentamente–; por lo menos esperamos una versión sensata de los
hechos, que nos digan qué es realmente lo que pasó.”
A su lado, al menos ocho personas más esperaban informes de sus
familiares y exigían a Viveros, actualmente tesorero del sindicato,
que requiera una investigación profunda de los hechos, pues presumen
que pudiera existir negligencia o por lo menos falta de aplicación
de las medidas internas de seguridad.
El presidente municipal de El Carmen, el panista José Ignacio Seara
Sierra, dispuso apoyos para las personas foráneas que requirieran
pasar la noche en espera del arribo de sus familiares, y reveló que
algunos cuerpos fueron rescatados en costas de Tabasco, debido al
fuerte oleaje.
Al mediodía, el gobernador de Campeche, Jorge Hurtado Valdez,
expresó sus condolencias a los obreros fallecidos.
De acuerdo con testigos, los cadáveres de los trabajadores fueron
resguardados en el anfiteatro de la procuraduría de justicia del
estado, con sede en Ciudad del Carmen, pero no se permitió el paso a
ningún extraño, mucho menos a representantes de los medios de
comunicación.
Los trabajadores rescatados fueron atendidos en los hospitales de
Pemex, del IMSS, del ISSSTE, en el general de la isla, la mayoría de
ellos, de acuerdo con versiones extraoficiales, a causa de golpes y
crisis nerviosas
Sin embargo, personal de la Armada de México que resguardó esos
nosocomios impidió el paso de los periodistas que buscaban recoger
los primeros testimonios.
Las balsas mandarinas
Algunos familiares –quienes no quisieron identificarse– dijeron que
algunos obreros no murieron ahogados, sino a consecuencia de
contusiones, pues las balsas salvavidas estuvieron sometidas al
fuerte oleaje y debido a las volteretas se golpeaban entre sí.
Las mandarinas –llamadas así por su forma y color– son botes de
rescate, algunas de las cuales –como las dos usadas en este
siniestro– tienen capacidad hasta para 45 personas, traen
localizador satelital y un sistema primario de navegación. Disponen
de implementos de primeros auxilios y agua hasta para 72 horas.
Carlos Morales Gil, director de Pemex Exploración y Producción,
señaló que los obreros que se salvaron abordaron esas balsas y que
perecieron los que se desesperaron y saltaron al mar una vez
iniciada la explosión.
Ayer, una mandarina fue localizada en la desembocadura del río San
Pedro, cerca de Tabasco, con siete personas a bordo, quienes fueron
rescatadas. En la otra balsa se logró el rescate de los demás
obreros.