Para Pemex y contratistas no existen;
graves condiciones desde 2003, afirman ex empleados
Exigen “trato humano” para los 10 mil
trabajadores en plataformas
Fuente:
jornada.unam.mx
(29/10/07)
• Lo que pasó en
Campeche, “homicidio industrial”; la petrolera, STPS y SE deben
responder: sol azteca
Fabiola Martínez
Trabajadores eventuales de Pemex se encuentran varados en Ciudad del
Carmen, Campeche, a raíz de la tragedia en la plataforma Usumacinta
Foto: Cortesía Novedades de Campeche Desde hace cuatro años,
trabajadores de Perforadora Central denunciaron la carencia de
equipo de seguridad básico para la realización de sus labores y,
ante la nula respuesta de las autoridades y la empresa, buscaron
integrar un sindicato.
Meses después lograron una votación para que los trabajadores
determinaran a qué sindicato deseaban afiliarse, pero en medio de
hostigamientos, el grupo de promotores de la sindicalización fue
despedido.
Ahora, tras la tragedia en la plataforma Usumacinta, ex trabajadores
se unen a quienes exigen una investigación de los hechos pero, sobre
todo, trato humano para los cerca de 10 mil empleados al servicio de
las contratistas de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Diputados del PRD, en tanto, anunciaron que el martes solicitarán la
“inmediata” comparecencia de los titulares del Trabajo, Energía y
Pemex, entre otros funcionarios federales, para que expliquen lo que
–según este grupo parlamentario, ex trabajadores de Perforadora
Central e ingenieros petroleros– es un “homicidio industrial”, es
decir, un accidente de trabajo provocado por negligencia, omisiones,
e irresponsabilidad, tanto de las autoridades como de los
propietarios de las empresas privadas que arrendan y prestan
servicios en las plataformas marítimas.
Pemex debió suspender los trabajos, “sin embargo prefirió continuar
con una maniobra defectuosa y fuera de la norma, a sabiendas que
colocaba a los trabajadores en condiciones de riesgo”, dijo José
Antonio Almazán, secretario de la Comisión de Trabajo de la Cámara
de Diputados.
Alfredo Hernández, coordinador del Comité Nacional de Energía,
integrado por profesionales de los sectores petrolero, eléctrico y
nuclear, expresó: “se trata de un gremio de 10 mil personas que no
existe para Pemex ni para la Secretaría del Trabajo. Las condiciones
de sobrexplotación, documentadas desde 2003, son graves”.
En conferencia de prensa conjunta, Mauricio Pardo Jiménez, quien en
2003 perteneció al grupo de trabajadores de Perforadora Central
(luego de una antigüedad de 14 años en esa compañía) que buscaba la
sindicalización real, dio su testimonio acerca de los hechos en la
sonda de Campeche, donde 86 trabajadores fueron evacuados
“tardíamente” el martes pasado, 63 rescatados con vida, 22
fallecieron y uno sigue desaparecido.
Pardo dijo que existe un “contubernio” entre las empresas
contratistas y directivos de Pemex, al grado de “olvidar” a los
trabajadores en plataformas.
“El 6 de noviembre de 2003 nos manifestamos mediante una
organización; denunciamos las anomalías e injusticias que padecían
los trabajadores. Recalcábamos, entonces, la inseguridad en que
laboraban los trabajadores.
“Ellos daban mayor atención a sus intereses económicos. En una
ocasión –cuando azotó el huracán Roxana– pasamos más de 15 días en
una plataforma, incluso sin alimentos a bordo. En ese año, por todas
esas causas, tuvimos una entrevista con el secretario del Trabajo y
Previsión Social, Carlos Abascal Carranza, a quien se le solicitó
integrar una comisión para inspeccionar las instalaciones de las
plataformas. Nuestras peticiones no fueron escuchadas.
“Hoy hay un accidente que deja enlutadas 22 familias. Si estos
señores hubieran tenido el interés para proteger a la clase
trabajadora, esto no hubiera sucedido”, dijo Pardo Jiménez.
El Comité Nacional de Energía –encabezado por Alfredo Hernández,
ingeniero químico petrolero– comentó que sólo en un recuento de
información periodística reportan, en lo que va del año, al menos 11
decesos de trabajadores en las áreas de exploración y explotación de
Pemex. Ahora se suma a la lista la tragedia provocada por la
plataforma Usumacinta de la compañía Perforadora Central.
Según el diagnóstico de los especialistas “no se actuó conforme se
presentaba el desnivel de la plataforma más allá de los rangos
permitidos y, ante la fuga, los trabajadores tuvieron que afrontar
un ambiente contaminado de gas sulfhídrico, altamente mortal. A ello
se suma que el personal padeció la última adversidad: utilizar
equipo de salvamento en mal estado”.
El Comité Nacional de Energía exigió castigo a los responsables ante
la “falta de decisión” para un desalojo oportuno en la plataforma y
que la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de
Diputados coadyuve en la investigación acerca de las condiciones de
seguridad y laborales en plataforma Usumacinta.