Bases para un programa energético en
Argentina
Fuente:
UNTCIP.net
(29/10/07)
• por Fernando Pino Solanas y Félix Herrero
Resumen: En las Jornadas de Debate sobre el Plan Energético Nacional,organizadas por la Fundación de la Federación Argentina de
Cooperativas Eléctricas (FACE) el 18 de octubre, se presentó un
escrito del candidato de Proyecto Sur, Pino Solanas, del que, a
continuación, Félix Herrero hizo una glosa. Presentación de Fernando
Pino SOLANAS: En nuestra concepción, la energía es parte del sistema
productivo y de consumo de la población.
Se trata de un sector que debe organizarse con criterios de
justicia, de respeto al derecho social a la energía, que debe tener
una visión integrativa de nuestro continente latinoamericano, y que
esté al día con los hechos mundiales que hoy convierten a la energía
en uno de los principales instrumentos del futuro de las naciones.
También es hora que en el país se establezca la responsabilidad de
las empresas, públicas o privadas, en el campo social, tributario y
ambiental. Quienes concebimos la energía como un hecho social,
político e institucional, y no solamente económico, creemos que el
país está en deuda en dos sentidos:a) Tiene una exagerada matriz
hidrocarburífera (90% de la energía primaria es hidrocarburos,
mientras que en el mundo es de 63%) y también en la generación de
energía eléctrica (en nuestro país el 50% es de origen
hidrocarburífero, y en el mundo, sin contar el carbón, es del 22%).
b) El proceso de privatización y extranjerización con pérdida del
control energético del país exige el desarrollo estatal y
cooperativista. No se puede enfrentar estas producciones
socializadas y de sentido público, como no se pueden fraccionar las
cooperativas eléctricas, gasíferas, etc.
Nuestra política se basa en la necesidad urgente e innegable de
recuperar las fuentes de energía, como el petróleo y el gas, para la
Argentina. En una época en que todo el mundo las trata como bienes
estratégicos, en nuestro país se pretende seguir con el modelo de
los noventa, como si el petróleo fuera un simple bien comercial (´commodity
´). Luchamos por la reapropiación pública (propiedad, gestión y
renta) de nuestros recursos naturales y estratégicos, la
nacionalización del petróleo, el gas y la gran minería -reinstalando
el espíritu del Art. 40 de la Constitución de 1949- junto a otras
riquezas que hemos perdido, y que aún no recuperamos como lo hacen
todos los países que las perdieron con la política neoliberal de los
´90. Mientras no recuperemos la renta energética y minera, no
podremos alimentar y curar, recuperar trabajos dignos, sostener una
educación digna para todos los argentinos.
Esa renta sigue yéndose por el mar, con el apoyo de medidas
recientes que prorrogan las concesiones de las mayores explotaciones
de crudo y gas y otorgan el mar argentino a las grandes
multinacionales que pueden explorarlo y explotarlo sin pagar
impuestos. El mundo de la gran energía y la gran minería son los
sectores en los que quizá más se han impuesto las prácticas
corruptivas y corruptoras, sin encontrar límites de muchos
gobiernos. Creemos que una política que combata fuertemente la
corrupción y la entrega de nuestras riquezas, también está en la
base de una posible modificación de las políticas sociales y
económicas que aún se mantienen.
Así como la gran minería está agrediendo social y ambientalmente a
los argentinos, se debe volver a la tradición minera del país,
reiniciando el fomento de nuestras pymes en el sector. Creemos que
en la energía y la minería debe imponerse una política de promoción
de nuestras empresas, pymes, cooperativas, y no continuar
subsidiando a las multinacionales del petróleo y la minería. También
deberán recuperarse las empresas de servicios públicos, como las de
la electricidad y el gas, ya que estamos viviendo el fracaso de las
privatizaciones que todo lo iban a mejorar, y terminaron -no solo en
Argentina- mostrando el fracaso del que todos quieren regresar. Se
debe terminar con los privilegios otorgados a las grandes
multinacionales de la energía y la minería, en cuanto pagan
bajísimas regalías, exportan cómo y cuando quieren, disponen a su
solo interés de las energías y las divisas que sus exportaciones
producen.
También debe respetarse el derecho de los pueblos originarios que
hoy, en gran parte del territorio argentino, son víctimas del modelo
sin regulación y sin control, con prácticas que no les respetan ni
el ambiente que fue su casa y fuente de su alimentación por cientos
de años. En pocas palabras, el sector de la energía y minería tiene
que beneficiarse de un cambio intenso, que elimine las dificultades
que sufrimos, que ponga el bien energético al servicio de la Nación,
de su sociedad y de todos los argentinos. Exposición de Félix
Herrero:Este proyecto no fracciona ni fragmenta al sector
energético: la energía es una sola y como tal se debe tratar, más
allá de la conveniencia de analizarla, por razones didácticas, en
sus subsectores. No se deben confrontar las Energías: no se debe
confrontar la energía eléctrica con el gas, por ejemplo. Se deben
complementar.
No debemos olvidar que tenemos una matriz energética débil por
desbalanceada. Mientras el mundo y nosotros entramos en los umbrales
de la era de los hidrocarburos caros y de gran escasez, nuestro país
mantiene una Matriz Primaria con la participación hidrocarbonífera
del 90%, mientras en el mundo es del 55%. Y en la energía secundaria
la desproporción es mayor aún (55% contra 22%). Se debe cambiar
dicha matriz, y no es un problema meramente de la técnica
energética. Para hacerlo se debe modificar el poder de los sectores
locales e internacionales que mantienen dicha matriz. Por eso el
pensamiento energético del Proyecto Sur es un pensamiento
transformador, no meramente corrector de las fallas del modelo
neoliberal impuestos en la década de los 90, que fracasara en toda
América Latina y el mundo. Creemos que en este tiempo debemos seguir
pensamientos inteligentes e independientes, como el del periodista
Ernesto Tenenbaum, que nos dice que hay ´Eufemismos´ para todo.
Recuerda que el eufemismo intenta sustituir palabras y conceptos
tabúes, con el fin de camuflar las políticas antipopulares.
Él menciona dos casos de la economía: En vez de ´Ajuste despiadado´,
algunos usan ´Déficit Cero¨; en lugar de ´Confiscación´ usan
´Corralito´. En energía el abuso de eufemismos es similar:En vez de
decir dicenCrisis Energética Crecimiento económico o Congelamiento
tarifario Prórroga de concesiones de Cerro Dragón o Loma La Lata Ley
de Incentivos a la inversión Privatización de la inversión nueva
Fideicomisos con participación de fondos estatales El Proyecto Sur
cree que este tiempo de eufemismos o neologismos debe ser
urgentemente renovado con conceptos y palabras que expresen la
verdad. Cuando el eufemismo y los neologismos se imponen,
reemplazando a los conceptos que la gente entiende, solo muestran
que estamos ante un aumento de la inestabilidad y el desequilibrio
del modelo, en este caso, ante la vulnerabilidad del modelo
energético y de la disponibilidad de energía que nuestro país sufre.
Es el tiempo que todavía estamos viviendo.