Medio millón de afectados
El derrame en Pemex contamina el agua potable en Veracruz
Fuente:
yucatan.com.mx
(30/10/07)
• VERACRUZ (EFE).—
Varios centros de suministro de agua potable que surten a 600,000
veracruzanos resultaron contaminados por el reciente derrame de
crudo de Petróleos Mexicanos (Pemex) en un río de la zona,
denunciaron las autoridades locales.
El subsecretario de Protección Civil de la entidad, Ranulfo Márquez,
indicó que los pozos y manantiales se contaminaron con el petróleo
que se derramó el viernes 26 en los ríos Chiquito, Jaltepec y
Coatzacoalcos.
La falta de agua libre de contaminantes afecta a pobladores de los
municipios de Jesús Carranza, Hidalgotitlán, Texistepec,
Cosoleacaque, Jaltipán, Minatitlán y Coatzacoalcos, asentados en las
orillas de los afluentes afectados.
De acuerdo con un boletín de la Procuraduría Federal de Medio
Ambiente, el derrame afectó unos 10,000 metros de pastizales y fue
controlado media hora después de que Pemex suspendió el bombeo por
el gasoducto causante de los daños medioambientales.
Las autoridades locales enviaron al lugar tres plantas
potabilizadoras y 20 camiones cisterna para abastecer del vital
líquido a la población.
El día 25, un oleoducto de 30 pulgadas de diámetro de Pemex en el
tramo Nuevo Teapa-Salina Cruz del municipio de Jesús Carranza vertió
por accidente en esos ríos unos 10,000 barriles del hidrocarburo.
Fue un derrame subterráneo que afloró a la superficie de un arroyo
que condujo el crudo al río Jaltepec y, aunque personal de Pemex
colocó barreras, el petróleo las sobrepasó y llegó hasta los ríos
Chiquito y Coatzacoalcos.
Márquez expuso que unas 1,200 personas trabajan en las labores de
recolección del líquido negro, que se extendió en una franja de 200
kilómetros de extensión en los tres ríos dañados.
El producto es recogido con bolsas especiales, lirios acuáticos y
musgo absorbente, así como con equipos a presión.
Asimismo, el funcionario agregó que algunas barreras contenedoras
del hidrocarburo se fracturaron y permitieron el paso de la
sustancia al Golfo de México, donde se derramaron por lo menos 500
barriles de crudo.
Se calcula que unos 600 pescadores de la región se han visto
afectados, pues el crudo les impide realizar su labor, razón por la
que el gobierno estatal los contrató para que apoyen en la limpieza
y obtengan un ingreso adicional.