NEGOCIOS & MERCADOS: FUERTE CAIDA EN
LAS RESERVAS Y TEMOR DE DESABASTECIMIENTO
Petróleo: la rentabilidad no asegura la exploración
Las ganancias del sector crecieron 300% en 6 años. Pero casi no se
invierte.
Fuente: clarin.com
(19/09/05)
*Julio Sevares.
Desde 1999 a 2004, la renta obtenida por las petroleras en el país
aumentó un 200% y también aumentó la renta por barril extraído. En
ese mismo período los ingresos del Estado derivados del petróleo
aumentaron 170%. En 2000. luego de que los precios del petróleo y la
renta de las compañías pegaran un salto, el Estado retuvo el 36% de
la renta petrolera generada en el país. El porcentaje subió en 2001.
A partir de allí, y a pesar de la instauración de las retenciones y
de la continuidad de los aumentos en el mercado mundial, la porción
de renta retenida se redujo hasta volver al mismo porcentaje del
2000, según el último Informe sobre Comercio y Desarrollo de la
UNCTAD.
Más aún, la Argentina es el productor latinoamericano que se queda
con una porción menor de la renta petrolera. En 2004 retuvo el 36%,
mientras Ecuador y Venezuela retuvieron el 66% y México la casi
totalidad, a través de Pemex.
A pesar de que los precios internacionales aumentaron y la renta
retenida por el Estado es modesta en relación a los estándares de
otros países, la producción de petróleo aumentó hasta 1998 y luego
comenzó a caer. En 2003 fue 30% más que en 1992 pero 15% menor a la
de 1998.
Y, aunque la extracción cayó, las reservas también se redujeron. En
2004, las reservas probadas de gas y petróleo se encontraban casi en
el nivel de 12 años antes. Según estimaciones publicadas por FIDE,
desde la privatización hasta ahora las reservas de gas cayeron de 30
años de consumo a 13 años. Si las reservas no aumentan y el consumo
se mantiene, la Argentina pasaría del autoabastecimiento a la
importación en siete años.
Para aumentar las reservas es necesario invertir, lo cual requiere
que las empresas obtengan rentabilidad. Según la información de la
UNCTAD, estas condiciones estarían dadas por el citado aumento del
300% en la renta petrolera en los últimos seis años y por el aumento
de la renta por barril, que pasó de 8 dólares en 1999 a 28 dólares
el año pasado.
Según estas cifras no sería necesario ningún aumento en los precios
de las naftas ni ninguna reducción de las retenciones para que las
petroleras estén en condiciones de invertir para aumentar las
reservas y espantar así el fantasma del desabastecimiento futuro.