El presidente de México quiere romper
el monopolio de Pemex
Fuente:
americaeconomica.com
(23/09/05)
El presidente de México, Vicente Fox, se ha propuesto cumplir todas
las medidas que expuso al Congreso el pasado 12 de septiembre para
paliar los efectos causados por el aumento del precio internacional
de petróleo a consecuencia del Katrina. Para cumplir su objetivo,
Fox planea la apertura de Pemex a la entrada de capital privado, una
iniciativa para la que es necesario reformar la Constitución
mexicana. Sin embargo, los partidos de la oposición, que dominan el
Congreso, no se lo van a poner fácil, ya que en su opinión, el
mandatario mexicano quiere privatizar la petrolera.
El portavoz Presidencial, Rubén Aguilar, ha recordado que la
propuesta, que también trata de impulsar el sector energético
nacional, busca complementar la inversión pública con la privada en
la exploración, explotación y actividades relacionadas con el gas
natural no asociado al petróleo. Además, según el Ejecutivo
mexicano, estas medidas también permitirían mejorar la seguridad en
las infraestructuras destinadas a la energía y remodelar los
conductos e instalaciones de Pemex.
Para seguir adelante con este proyecto, Fox se enfrenta a un fuerte
obstáculo: la Carta Magna de México otorga a Pemex el monopolio de
las labores de exploración, explotación, almacenamiento y
distribución de la energía. Sin embargo, desde el Gobierno mexicano
se insiste en que es necesario permitir la entrada de capital
privado para poder superar la crisis energética por la que atraviesa
la República y renovar la infraestructura de la paraestatal
mexicana, aunque se insiste en que no se perderá el control del
Estado.
La Constitución mexicana, también recoge en su artículo 135, que
para reformar la Norma Fundamental es necesario que el Congreso, con
el voto de las dos terceras partes aprueben las reformas planteadas
desde el Ejecutivo. Pero de los 500 escaños que componen la Cámara
de los Diputados, 222 son ocupados por el Partido Revolucionario
Institucional (PRI) y 95 por el Partido de la Revolución
Democrática, las principales formaciones políticas, que junto a
otras minoritarias se oponen a las medidas de Fox al considerar que
las intenciones del Ejecutivo buscan privatizar Pemex.
De momento, el mandatario mexicano ya ha puesto en marcha para sacar
adelante otra de las propuestas presentadas ante el Congreso para
impulsar el sector energético: buscar alianzas con empresas privadas
para explotar yacimientos de gas en el extranjero con el objetivo de
diversificar las fuentes de suministro, ahora casi exclusivamente
centradas en EEUU. Una iniciativa para la que la Constitución
mexicana no pone barreras.