Fausto Fernández Ponte
Asimetrías
El Plan Calderón (1 de 2)
Fuente:
untcip.net
(27/09/06)
I
Richard M. Nixon solía hablarle a este escritor --a quien distinguió
con su accesibilidad antes y durante su presidencia-- acerca del
trato de su país con México.
Así, previo a su elección, en 1968, Nixon decía en charlas en su
oficina neoyorquina de abogado que al entonces presidente Lyndon B.
Johnson debía interesarse más en México.
Nixon decía, más o menos, que la búsqueda de la grandeza de EU
llevaría a una relación "doméstica" --así la describía-- con México.
Y hablaba de la guerra de 1846-48.
Menciónese que Johnson era un maestro de escuela primaria texano que
aprendió el mínimo suficiente castellano para entender y hacerse
entender con sus alumnos mexicanos.
Johnson, apuntaba Nixon, debe entender que, además de preocuparse
porque el imperio no se le fuese de las manos, es vital el trato de
EU con México como si ambos fueren uno.
Señálese que Nixon era un hombre de lenguaje procaz y, diríase sin
tapujos, cínico. No usaba eufemismos --al menos no con este
escribidor-- y aludía a EU como "el imperio".
Y es que para él, en contraste con otros políticos de EU, el imperio
estadounidense y el imperialismo consecuente eran realidades
factuales.
II
Si México tuviera el poder también sería imperialista como nosotros
o más, dijo una vez en una reunión en su casa en San Clemente, Cal.,
siendo presidente.
Decía, en igual vena, que ese camino hacia la grandeza de EU "pasa
por México". No podemos quitarle territorio a México como lo hicimos
en 1848 --decía-- pero sí sumarnos.
Para lograr esa suma, EU --afirmaba-- debía ver a México no como
vecino ni como primo, sino como hermano en la misma casa. Que EU sea
parte de México y México parte de EU.
Nixon decía que los presidentes mexicanos --el mandatario nuestro
era a la sazón Luís Echeverría-- debían superar su "miedo a EU", el
cual calificaba de "comprensible".
Y reconocía que, a su vez, los líderes estadounidenses también le
tenían "miedo a México", por una erosión sin control de
instituciones políticas debido a la emigración.
Los presidentes de México --decía-- deben pensar en que nuestro
destino es andar juntos, no separados, por distintos caminos y en
pos de metas diferentes. El destino nos une.
Tales reminiscencias de este escribidor durante sus dos décadas como
corresponsal de la época de oro de Excélsior en Washington vienen a
colación por su atinencia presente
III
Y la atinencia presente se sustenta sobre el corriente intento de
Felipe Calderón de aplicar el llamado, en los círculos empresariales
de México, Plan Calderón.
El señor Calderón --que es un político pardo-- intenta cerrar el
círculo de un proceso de dominación estadunidense de México que se
inició en el sexenio de Miguel de la Madrid.
Ese inicio tiene hito: la apertura unilateral del Estado mexicano y
el gobierno que presidía don Miguel de la economía de México al
mundo. No fue una apertura gradual, sino súbita.
Esa apertura súbita --brutal-- fue dramática. De trauma. Un
electroshock. La economía mexicana carecía de mecanismos para
amortiguar el golpe y absorber sus efectos.
Luego, en el sexenio de Carlos Salinas se dio un paso mayor de
integración a EU que se ha traducido en una enorme dependencia
económica y financiera y política ignominiosa.
Con Ernesto Zedillo, la dependencia se agudizó, con terribles
efectos sociales. Con Vicente Fox, la dependencia y su lacerante
secuela, fueron escandalosamente espectaculares.
Don Vicente aceleró el paso, por mor del dominio de EU y su divisa,
la globalización, que es socaliña para imponer los intereses de los
consorcios trasnacionales en el mundo.
Nixon jamás habría imaginado --en 1968, don Felipe tenía apenas seis
años de edad-- que un mandatario mexicano, éste, visto espurio por
millones, tuviera su plan de anexión a EU.
ffernandezp@prodigy.net.mx
Glosario:
Hito: marca, mojonera, parteaguas.
Mor: Por amor de...
Pardo: Gris, opaco.
Tapujo: Embozo
Fausto Fernández Ponte
26 de septiembre de 2006
Asimetrías
El Plan Calderón (2 de 2)
A extramuros de México --en Estados Unidos y Canadá, por un lado; en
España, por otro-- se discuten en secreto vías para consolidar
definitivamente aquí el poder transnacional.
Y esas discusiones se realizan a espaldas de los únicos y verdaderos
afectados, los mexicanos, los 126 millones --si incluimos a nuestra
diáspora, la paisanada en EU--.
En México, este tema no ha sido abordado con profundidad y seriedad
por los periódicos convencionales --en radio y televisión, digitales
e impresos--, de modo que ignórase.
Ignórase que en nuestro nombre pero sin nosotros saberlo, la
oligarquía local, insolidaria con el pueblo, y su adalid, Felipe
Calderón, negocia ya cómo entregar nuestro país a EU.
¿Y cómo consolidar definitivamente el poder trasnacional en México?
Creando una mega entidad económica y política desde Canadá hasta
Chiapas y países insulares del Caribe.
La primera etapa, empero, comprendería sólo a Canadá, EU y México,
en un proceso de integración sin precedente histórico, pues se trata
en realidad de una anexión.
Cierto. Es obvio que esa anexión ya existe de hecho y, en ciertos
aspectos, también de derecho --el Tratado de Libre Comercio de la
América del Norte, por ejemplo--.
Esa anexión, sin embargo, es sui generis. Acusa una laya que
equivaldría moralmente a la anexión de más de la mitad del
territorio de México por la vía de la guerra (1846-48).
II
Poco más de una década antes, México había perdido, también mediante
la guerra, una porción importante de su territorio --el actual
estado de Texas--, anexado luego a EU.
Menciónese que esos brutales cercenamientos territoriales de México
ocurrieron durante gobiernos conservadores, de derecha, cuyos
herederos son Vicente Fox y el señor Calderón.
Adviértese en el conservadurismo un continuum histórico de anuencia
y avenencia con respecto al afán hegemónico de EU atañedero a
México. Hay entreguismo y sometimiento.
Y, por ende, una correlación humillante para México y los mexicanos.
Los lacayos --cachorros, los llama Hugo Chávez-- del imperio. Este
tiene cómplices dentro de nuestro país
Así, el empeño estratégico de la anexión de México a EU es
desplegado tanto allá como aquí. Como los robos a los bancos: son
posibles con complicidad de labor desde dentro.
Hoy, la anexión de México a EU es más sutil que hace 158 años, pues
los cómplices mexicanos son agentes activos, aquiescentes. Y
comparten el mismo objetivo anexador.
Entran en escena el Presidente Electo espurio y pelele, el señor
Calderón y su plan, denominado ya en EU Plan Calderón, que consiste
en facilitar el proceso anexatorio.
Esa anexión tiene por meta consolidar el hegemonismo estadunidense,
que es el artilugio o tapujo --la socapa, pues-- detrás del fenómeno
denominado globalización.
III
Consígnese que, como bien dice Rodrigo Borja, la globalización es
expresión postindustrial del capitalismo moderno. Las trasnacionales
son su causa y su efecto.
El centro axial de ese hegemonismo de EU --o su artificio, la
globalización-- es, precisamente, una entidad trinacional en la
América del Norte que actúe como una.
De allí el afán de una "profunda integración" de Canadá, EU y
México. Insertar a México en esa entidad noramericana integrada
exige consolidar aquí el poder trasnacional.
Ese poder trasnacional es omnipresente en México y determina, junto
con la oligarquía local, el diseño y la aplicación de políticas de
Estado y de gobierno a su favor.
Y el Plan Calderón tiene por táctica acelerar la cesión de
potestades del Estado mexicano al sector privado local y
trasnacional y arraigar este poder en México.
Dicho poder trasnacional no ha podido alzarse del todo con el
provecho total --aunque sí parcial, aunque cada vez mayor-- del
patrimonio de los mexicanos, los recursos energéticos.
Este tema nos lleva a la definición de ese poder de las
trasnacionales que, con su lucidez habitual, Pablo González Casanova
describió como el Estado Trasnacional.
La primera etapa de la misión, evidentísima, de don Felipe es
aplicar el suso Plan Calderón a favor de trasnacionales de EU, como
Halliburton, y allanar la vía de la anexión formal.
Glosario:
Artilugio: Mecanismo. Ardid o maña
Borja, Rodrigo: intelectual y político de Ecuador. Autor de libros
acerca de política. Fue Presidente de su país.
Continuum: En sociología, concatenación lógica de diferentes
estructuras dentro de un mismo sistema, que expresa una línea de
desenvolvimiento histórico.
González Casanova, Pablo: Pensador y académico mexicano. Autor de
libros acerca de política, siendo el más conocido La democracia en
México. Fue rector de la UNAM.
Laya: Calidad, especie, clase.
Socapa: Del verbo socapar. Encubrir faltas ajenas
Tapujo: Embozo