Privatizar la energía, prioridad de
Calderón
Fuente:
poresto.net
(28/09/06)
Andrés Manuel López Obrador. (NTX)
Estado de los Estados
AMLO advirtió que se opondrán totalmente
En serio peligro los recursos energéticos
Se agudiza la crisis interna y postelectoral
El conflicto magisterial de Oaxaca se pudre
Por Lilia Arellano
"Ningún hombre es lo bastante bueno para gobernar a otro sin su
consentimiento".
Abraham Lincoln.
Muy poco éxito tendrá el presidente electo, Felipe Calderón, en sus
esfuerzos por alcanzar la reconciliación nacional y poca, muy poca
respuesta tendrá su "agenda nacional", con "alternativas y
soluciones" para los problemas del país, si sus prioridades son
aterrizar en el Congreso iniciativas de las reformas laboral,
energética y fiscal, que más que a la atención de las necesidades de
la población, particularmente los grandes conglomerados sumidos en
la pobreza, se concentran en mecanismos para la obtención de más
recursos económicos para el estado y el sostenimiento de una
carísima e ineficiente burocracia, y la elaboración de leyes que
beneficien a la minoría privilegiada del país y a los grandes
inversionistas extranjeros.
Ante los hechos registrados en los últimos días, muy huecas se
escuchan las palabras del político michoacano -que este fin de
semana en Torreón, Coahuila, fue recibido literalmente a "huevazos"
y claras muestras de repudio por un centenar de perredistas- en el
sentido de que su interés es generar acuerdos que busquen solucionar
los problemas de empleo, seguridad pública y pobreza.
Al iniciar el segundo gobierno abiertamente derechista en nuestro
país, que a pesar de la inconformidad de millones de electores
encabezará Felipe Calderón Hinojosa a partir del primero de
diciembre de este año, una de las primeras y principales batallas
que habrá de enfrentar para sacar adelante sus propuestas
sustentadas en los ejes de "estado de derecho, economía generadora
de empleo, igualdad de oportunidades, desarrollo económico y
democracia efectiva", será contra amplios sectores de la población
mexicana que férreamente se opondrán a sus intentos por privatizar
los recursos energéticos con que cuenta la Nación, particularmente
el petróleo y la energía eléctrica, que exploran, explotan y
comercializan PEMEX y la Comisión Federal de Electricidad, dos de
las empresas más rentables del gobierno mexicano.
Las aviesas intenciones del "Hijo Desobediente", como gusta
autonombrarse el michoacano, quedaron en evidencia la semana pasada,
en pleno proceso de transición del poder presidencial, en dos
eventos por demás trascendentes para el futuro de los recursos
energéticos del país, los cuales dejaron al descubierto las
estrategias que desde el Ejecutivo Federal y el Congreso, habrá de
seguir la administración calderonista y la fracción del Partido
Acción Nacional, tanto en la Cámara de Diputados como en la de
Senadores, en donde sin duda habrán de enfrentar una gran oposición
no sólo de los partidos que conforman el recientemente creado Frente
Amplio Progresista, PRD, PT y Convergencia, sino de importantes
sectores del PRI y del PVEM.
Uno de ellos fue el Forbes CEO Forum México, cuya finalidad fue
aterrizar la ruta critica para trasladar el dominio de los recursos
energéticos del país, cuya explotación y comercialización son
altamente rentables, del sector oficial al privado. En este complejo
juego de intereses los alfiles de esta batalla cuyo campo principal
será el Congreso de la Unión, son Alfredo Elías Ayoub, director
general de la Comisión Federal de Electricidad; Luis Téllez Kuenzler,
ex secretario de Energía y actual director general en México de
Carlyle Group, dedicado a energía y armamento, y hasta el actual
secretario de Energía del gobierno foxista, Fernando Canales
Clariond. Durante su participación en dicho foro -auspiciado por uno
de los principales financieros del Partido Republicano de Estados
Unidos- al que asistieron los empresarios más importantes del país,
como Carlos Slim, el tercer hombre más rico del mundo y propietario
del monopolio telefónico, Elías Ayoub abiertamente entregó a Felipe
Calderón la recomendación para impulsar una reforma que permita la
participación privada en el sector energético -con el objetivo de
que las grandes ganancias que generan para el sector oficial se
trasladen a unas cuantas manos privadas- a través de la conformación
de un "consenso amplio" y el diseño para el país de "un traje a la
medida", con una "transición gradual", a fin de ejecutar los cambios
que requiere el sector energético.
Ante la natural resistencia que encontrará en amplios sectores de la
población, particularmente en el Sindicato de Petróleos Mexicanos y
el Sindicato Único de de Trabajadores Electricistas de la República
Mexicana (SUTERM), el funcionario recomendó "incentivar a los
trabajadores" y ejecutar un programa de cobertura y capacitación.
Por su parte, Luis Téllez se pronunció descaradamente por la abierta
participación del capital privado, nacional y, sobre todo,
extranjero, en la exploración, explotación y comercialización de la
riqueza petrolera, y puso como seductores ejemplos la construcción
de una refinería en Centroamérica con la participación de PEMEX, así
como la forma de exploración y explotación que realizan las grandes
trasnacionales como la British Petroleum.
También el actual responsable de la implementación de la política
energética del país, el secretario de Energía, Fernando Canales
Clariond, le planteó a Felipe Calderón la necesidad de invertir
recursos de la iniciativa privada en el sector energético nacional
porque "no soportará otro sexenio más en las mismas condiciones".
Durante una reunión con el presidente electo, en la que estuvieron
además del mencionado Elías Ayoub, el director de PEMEX, Luis
Ramírez Corzo, y el director de Luz y Fuerza del Centro, Luis Pablo
de la Serna, destacó la necesidad de invertir recursos privados en
la generación de energía con el leguleyo argumento de que México es
una excepción mundial al no permitirlo hasta este momento, a pesar
de los esfuerzos de la derecha mexicana para ese fin desde el
sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado, ahora consejero de Felipe
Calderón -a quien lastimeramente le pidió chamba- y que fueron
continuados en los sexenios de Carlos Salinas de Gortari y Ernesto
Zedillo Ponce de León.
El funcionario destacó que es necesario complementar el sector
energético con inversión privada "con la supervisión y tutela del
estado". También informó que varios proyectos en ese sentido ya se
le han entregado a Calderón, quien habrá de decidir sobre su
viabilidad y las condiciones políticas idóneas para presentarlos a
la ciudadanía. Al término de esa reunión, Juan Camilo Mouriño,
coordinador del equipo de transición del panista, intentó
inútilmente convencer a la prensa de que "quedó claro" que no se
pretende privatizar "ni un tornillo, ni un clavo, ni un fierro" de
las empresas paraestatales.
Ante estos descarados intentos privatizadores, tanto en las filas
del Partido de la Revolución Democrática como del Partido
Revolucionario Institucional, la segunda y tercera fuerzas políticas
del país, se levantaron de inmediato voces en contra y serias
advertencias de que iniciativas en este sentido, englobadas en la
llamada reforma energética, no pasarán en el Congreso de la Unión.
Desde la zona petrolera de Tabasco, en Ciudad Pemex, el ex candidato
presidencial de la Coalición por el Bien de Todos, Andrés Manuel
López Obrador, les advirtió oportunamente a los inversionistas
nacionales y extranjeros que no está en venta la industria petrolera
del país y que los mexicanos "no permitiremos que se siga entregando
el patrimonio nacional". El dirigente opositor, quien mantiene una
amplia gira en apoyo del candidato del PRD al gobierno de Tabasco,
César Raúl Ojeda Zubieta, en un intenso esfuerzo por levantar la
campaña de su correligionario, también destacó que no permitirá que
empresas nacionales o extranjeras intervengan en la extracción de
gas y petróleo crudo, ni en la comercialización de los energéticos.
Del lado del Revolucionario Institucional, el polémico y cuestionado
ex gobernador de Oaxaca, José Murat, advirtió que el intento por
privatizar el petróleo y la energía eléctrica agudizará la crisis
interna y postelectoral por la que atraviesa el país. El legislador
sostuvo que las presiones por privatizar PEMEX y la Comisión Federal
de Electricidad se intensificarán en el proceso de transición
presidencial y que los capitales nacionales, trasnacionales y
multinacionales se han empezado a mover en terrenos pantanosos,
dentro de un escenario de crisis postelectoral.
"En las actuales circunstancias ni en otras, quien desee moverse
para privatizar petróleo y electricidad, se hundirá", dijo el
llamado "talibán", quien alertó que proyectar la privatización de
esas paraestatales desatará una movilización social de consecuencias
impensadas para la Nación.
Tal es el escenario en que habrá de moverse el futuro presidente de
la República a partir del primero de diciembre, quien al parecer más
que preocuparle alcanzar una legitimidad que le fue negada en las
urnas, le interesa acelerar el pago de facturas a los poderosos
grupos que apoyaron e impulsaron su candidatura, a través de la
atención de las ambiciones internas y externas de quienes han visto
en el petróleo y la electricidad de México, "el objetivo primordial
para satisfacer la doctrina, impuesta desde hace varios años, de los
Consensos de Washington", como lo manifestó el político oaxaqueño.
De los pasillos...
El sector salud también está en la mira de los inversionistas
nacionales y extranjeros. El denominado Consejo Promotor de la
Competitividad, que está formado por Nadro y Casa Saba, dos de los
principales distribuidores de medicamentos; Farmacias del Ahorro y
Farmacias Benavides; Nestlé; Grupo Empresarial Ángeles; Grupo
Modelo; Seguros Banamex y otros importantes laboratorios médicos,
buscan privatizar algunos de los servicios de salud del Instituto
Mexicano del Seguro Social (IMSS). Estos empresarios tienen la
"genial" idea de que del 100 por ciento de la cuota patronal a
servicios de salud que las empresas pagan al IMSS, nada más ni nada
menos que el 80 por ciento se transfiera al Consejo Promotor que
integran sus propias compañías, que por supuesto se encargaría de
crear una red para otorgar los servicios de consulta básica y
suministro de medicinas.
Ante la complacencia del gobierno foxista, el conflicto en Oaxaca se
agrava y, por la radicalización de posiciones, tiende a estallarle
en las manos al secretario de Gobernación, Carlos Abascal, quien ha
mostrado una total y sospechosa incompetencia para alcanzar acuerdos
concretos con los dirigentes de la Sección 22 del sindicato
magisterial y de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).
Este domingo, cuando el cadáver político que es el gobernador Ulises
Ruiz intentó reaparecer públicamente, fue perseguido por brigadas de
la APPO en el parque conocido como El Llano. Además, en las
cercanías del Hotel Camino Real, donde se suponía se había escondido
el mandatario estatal, se registró un enfrentamiento a balazos entre
integrantes de esa organización popular presuntamente con miembros
del equipo de seguridad de Ulises Ruiz. El conflicto oaxaqueño no se
soluciona y, por el contrario, tiende a contaminar a otros estados
como Guerrero, Chipas, Michoacán y Veracruz, en donde organizaciones
radicales locales ven como un ejemplo a seguir lo que esta
ocurriendo en Oaxaca, donde la anarquía impera y amenaza con
desbordarse.
Mientras los maestros y los integrantes de la APPO insisten en la
destitución de Ulises Ruiz, los legisladores de su partido, el PRI,
lo apoyan y, para ello, cuentan con la complicidad de los panistas y
del gobierno federal, quienes ven en la caída del mandatario
oaxaqueño un peligro incluso para la cabeza de su presidente electo,
Felipe Calderón. Por su parte, las autoridades federales han
aplicado la estrategia de dejar pudrirse el conflicto hasta sus
últimas consecuencias, con el propósito primero de afectar la imagen
en campaña del candidato presidencial priísta, Roberto Madrazo, con
la complicidad de la dirigente magisterial, Elba Esther Gordillo, y
ahora con el objetivo de tener elementos de negociación con las
fracciones priístas en las cámaras de diputados y senadores, para
sacar adelante las reformas que le urgen al próximo gobierno
calderonista. Ante estos intereses, poco ha importado el hecho de
que la educación de miles de infantes oaxaqueños se sacrifique, así
como la imagen de la entidad con los severos efectos negativos que
resiente el turismo y los servicios de Oaxaca.
Lejos de privilegiar la búsqueda de acuerdos y las salidas
políticas, también en los otros estados el mal ejemplo que a nivel
nacional nos están recetando las dos principales fuerzas políticas
del país se repiten. Ahora le tocó el turno a Morelos. En el
Congreso Estatal, la fracción del PRD abandonó la sesión en la que
el gobernador Sergio Estrada Cajigal, quien finalmente libró el
juicio político y la destitución por el apoyo de la administración
foxista, rindió su Sexto y último informe de gobierno. Antes de
irse, los perredistas destacaron el mal gobierno del panista por el
incremento del narcotráfico en la entidad, el incumplimiento de
obras, la impunidad y la proliferación de negocios de los allegados
al mandatario estatal.