Pemex está “tambaleante”, asegura Alan
Greenspan
Sólo la asistencia extranjera
evitará declive de reservas petroleras, afirma
Fuente:
eluniversal.com.mx
(18/09/07)
José Carreño/ CORRESPONSAL
WASHINGTON.— Petróleos Mexicanos (Pemex) está “tambaleante” y sus
reservas declinarán “a menos que obtenga la hasta ahora prohibida
asistencia extranjera para perforación profunda”, indicó Alan
Greenspan, ex presidente de la Junta de la Reserva Federal
estadounidense, en sus memorias La edad de la turbulencia.
Greenspan dedicó un capítulo de su libro al populismo en
Latinoamérica, que considera como esencialmente negativo y basado en
la que considera también como “equivocada percepción” de que Estados
Unidos son una causa primordial de la miseria económica al sur de la
frontera.
En diversas referencias sobre México, destacó tanto las
negociaciones para la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC)
como las tendientes al “rescate financiero” de 1994-1995, ambos en
gran medida durante el régimen de William Clinton, a quien alaba a
lo largo del libro por sus políticas económicas.
Greenspan señaló que parte de la resistencia que encontraron el TLC
y el propio rescate tiene raíz en el disgusto de los estadounidenses
con la idea de que puedan depender en alguna medida de lo que pase
en otro país; por ejemplo, consideraron que el apoyo económico a
México era un “obsequio”. EU ganó 500 millones de dólares en ese
rescate, recordó Greenspan.
Describió al gobierno del presidente Hugo Chávez en Venezuela como
el último ejemplo del populismo en la región, y aseguró que se
beneficia de los precios del petróleo al mismo tiempo que —siempre
según su opinión— destruye la economía venezolana.
Así, al abordar la nacionalización del petróleo en México en 1938
como ejemplo del sentimiento latinoamericano, en una acción que
llevó al general Lázaro Cárdenas a convertirse “en el más popular
presidente de México en el siglo XX”, aunque en su opinión el acto
mismo “ha tenido lamentables consecuencias de largo plazo para
México”.
De acuerdo con Sidney Weintraub, un economista especializado en
temas mexicanos que publicó este año un libro sobre cooperación
energética en el hemisferio occidental, el gobierno de México deberá
enfrentar la necesidad de un cambio de políticos de una forma
pragmática, o una situación de carencias tan pronto como en los
próximos 10 años, “a menos que encuentre pronto otro Cantarell”.
Este gigantesco yacimiento, en el golfo de México, fue
accidentalmente encontrado hace dos décadas pero se considera que
está en decadencia. Se cree que no es ni por mucho el único posible
yacimiento, pero Pemex carece de los recursos para financiar la
exploración en aguas profundas.
En otras menciones, Greenspan alaba sin reparos a las directivas
económicas de personajes mexicanos como Ernesto Zedillo, Pedro Aspe,
José Ángel Gurría, Guillermo Ortiz y Francisco Gil Díaz, así como de
economistas latinoamericanos como los ex ministros de Economía o
Finanzas de Argentina, Domingo Cavallo; y Brasil, Pedro Malan y
Fernando Henrique Cardoso (Cardoso, como Zedillo, llegó a la
presidencia de su país).
“Latinoamérica estaría en mucho peor situación sin esos capaces
practicantes, a mi juicio. Pero la profunda división entre la amplia
visión de estos elementos y las sociedades a las que sirven, que
siguen inclinadas al populismo económico, es neciamente resistente”,
escribió.
Siempre de acuerdo con Greenspan, “el tenue asidero de América
Latina con la estabilidad económica fue puesta en fuerte contraste
durante la elección de 2006 en México, que tiene la segunda mayor
economía de la región. A pesar de mucho éxito desde que la crisis de
cambio de fines de 1994 puso a México al borde del default, un
populista incendiario —Andrés Manuel López Obrador—, estuvo a punto
de ser elegido presidente”. Y si de haber sido elegido López
Obrador, su estilo de gobierno se hubiera acercado más a Chávez que
al moderado Lula da Silva, “no puedo adivinarlo”, anotó.