México se estancó en el combate a la
pobreza; crece la marginación
Es más amplia que en otros
países la brecha entre estados pobres y ricos, señala el BM
Fuente:
jornada.unam.mx
(25/09/07)
Roberto González Amador
Predio irregular de Presa de Hornillos en la ladera de un cerro, en
la delegación Alvaro Obregón Foto: José Carlo González El Banco
Mundial (BM) advirtió sobre un “estancamiento” en el progreso de la
reducción de la pobreza en México, y dio cuenta de un aumento en los
niveles de marginación en las zonas rurales y entre las poblaciones
indígenas. En un informe que sintetiza la serie de recomendaciones
que sugiere a la administración federal que empezó gestión en
diciembre pasado, el organismo llama la atención sobre la existencia
de “grupos de interés que prefieren mantener el status quo” y
obstaculizan las reformas de política económica y social, “que
podrían contribuir a mejorar la situación del país”.
Insiste en mencionar que Petróleos Mexicanos (Pemex) debe
complementar su capacidad de trabajo con capital privado en las
áreas de exploración y producción –que están reservadas por la
constitución al Estado–. El potencial de crecimiento de México,
asegura el Banco Mundial, se ve limitado por “el deficiente
desempeño” de Pemex y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE),
de la que critica sus “altas tarifas”.
El documento México 2006-2012: creando las bases para el crecimiento
equitativo apunta, con respecto a la reducción de la pobreza, que el
país logró finalmente revertir el severo impacto de la crisis
económica de mediados de los años 90, aunque el progreso se ha
detenido.
“Las tasas de pobreza ya se encuentran en niveles inferiores a los
de los años previos a la crisis; sin embargo, las estimaciones
preliminares para 2005 (las últimas disponibles) muestran que el
avance se ha estancado. Entre 2004 y 2005 no se observaron cambios
estadísticamente significativos en los niveles de pobreza”, según el
estudio, fechado en junio de 2007.
Añade que en las zonas rurales se registró incluso un aumento en la
pobreza. Por ende, un crecimiento económico más vigoroso, dice, es
esencial para obtener mayores logros en la reducción de la pobreza.
A mediano plazo, la concreción de varias reformas macroeconómicas y
una mejoría en la entrega de servicios para los pobres podría
incrementar también el impacto del crecimiento en la reducción de la
pobreza, agrega.
El informe, que fue preparado con base en la última información
oficial disponible hasta octubre de 2006, menciona que si se usa
como referencia una amplia variedad de mediciones del avance
económico y social, México “se ubica entre dos mundos y dos mundos
coexisten en su interior”. A partir de la medida más general, el
producto interno bruto (PIB) per cápita, México se ubica por encima
de la mayoría de países en desarrollo y del promedio de América
Latina.
Agrega que la brecha en el PIB per cápita entre los estados más
ricos y los más pobres del país es más acusada que en otras
naciones.
Por ejemplo, la pobreza extrema en las zonas rurales es 2.5 veces
mayor que en las zonas urbanas del país. “Otra clara división se
observa entre los grupos indígenas y la población en general. Si se
toman datos de encuestas de hogares, se puede establecer una fuerte
relación entre los municipios más pobres y los que tienen mayor
población indígena. El reto está en cerrar la brecha entre estos dos
mundos. Las ganancias en productividad son esenciales para el
crecimiento, pero también es necesario contar con políticas públicas
que garanticen que toda la población mexicana participe de este
proceso”.
Medido en dólares de paridad de poder de compra (PPC), el PIB per
cápita de los habitantes de Oaxaca es de 4 mil 800 dólares anuales,
frente a 16 mil dólares de los de Nuevo León, o los 21 mil dólares
anuales de los habitantes del Distrito Federal.
Pero los 21 mil dólares de los habitantes de la entidad de mayor
ingreso en México, el Distrito Federal, son menos que los 26 mil
dólares anuales de PIB per cápita de los residentes de Mississippi,
uno de los estados más pobres de Estados Unidos, país con el que
México es socio, junto con Canadá, en el Tratado de Libre Comercio
de América del Norte.
En su informe, el Banco Mundial asevera que “un elemento que debe
reconocerse desde un inicio es la presencia de intereses creados que
luchan por impedir que los cambios se materialicen”. La existencia
de un régimen de impuestos bajos y alta dependencia de ingresos
petroleros, añade, funciona a favor de las personas más adineradas.
Uno de los capítulos del informe aborda el tema y se refiere a la
existencia de monopolios que concentran la prestación de servicios
al público, en general a precios más altos que en otras naciones.
Menciona en particular las áreas de telecomunicaciones, agua,
electricidad y en general los precios de la energía.
Una de las reformas “sugeridas” por el Banco Mundial es “llevar a
los monopolios encargados de la prestación de servicios públicos,
incluyendo los monopolios de facto a reducir sus costos y aumentar
su eficiencia, mediante la implementación de modificaciones a la ley
de competencia, el establecimiento de regulaciones más sólidas e
independientes y la eliminación de lagunas como el uso excesivo de
los amparos”.
Respecto de la sugerencia de que Pemex permita capital privado en
sectores reservados por la Constitución al Estado, establece el
informe del Banco Mundial:
“La condición de Petróleos Mexicanos como monopolio del Estado está
consagrada en la Constitución. Sin embargo, sería necesario
encontrar alguna forma de asociarse con otras compañías para
realizar actividades de exploración, a fin de evitar problemas de
seguridad energética en el futuro y generar incentivos al trabajo
eficiente en el sector. Pemex carece de recursos técnicos y
financieros para realizar actividades de exploración más intensas”.