Verdadero vía crucis en San Lázaro;
hasta la diputación panista dejó solo al funcionario
Graves fallas en la seguridad nacional, principal reclamo a Ramírez
Acuña
Le reprochan deficiencias
Fuente:
jornada.unam.mx
(28/09/07)
Insiste en que no hay
eperristas presos
Hubo mofas e insultos
Fabiola Martínez, Roberto Garduño y Enrique Méndez
Francisco Ramírez Acuña, ayer en el Palacio Legislativo Foto: José
Carlo González En una comparecencia donde todos los partidos
políticos le reclamaron con severidad las fallas en el sistema de
seguridad nacional, sus deficiencias y omisiones, el secretario de
Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, intentó convencer a la Cámara
de Diputados de que el gobierno federal es el principal interesado
en encontrar a los dos militantes del Ejército Popular
Revolucionario (EPR) cuya desaparición provocó acciones en contra de
ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex).
“No están en ninguna de las áreas de gobierno ni del Ejército
Mexicano ni de la Procuraduría General de la República (PGR), ni del
estado de Oaxaca”, dijo, pero enseguida exclamó que se trata de
“terroristas, subversivos ante los que el Estado tendrá que
reaccionar con toda su fuerza”. Afirmó que, para la administración
calderonista, no hay duda de que los eperristas son los autores de
esos hechos porque, adujo, así lo aseguraron en sus comunicados.
Esa fuerza que quiso demostrar ayer Ramírez Acuña se desmoronó en su
primera presentación ante legisladores que no sólo lo cuestionaron
acremente, sino que se mofaron al señalar que le quedaron grandes
los zapatos de Santiago Creel Miranda. Por si fuera poco, le
hicieron el vacío: a las tres de la tarde, en las curules del
Partido Acción Nacional (PAN) sólo había una veintena de diputados,
cuando en esa bancada son 206. Los priístas, encabezados por su
coordinador, Emilio Gamboa Patrón, prefirieron salir a la
inauguración de una exposición de artesanías poblanas.
Frío saludo con la izquierda
La diputación del Partido de la Revolución Democrática (PRD) exigió
la renuncia de Ramírez Acuña, desplegó mantas detrás suyo en la
tribuna. Esa actitud la marcó el mismo secretario desde el inicio,
cuando se vio obligado a ir a saludar hasta su curul al coordinador
del sol azteca, Javier González Garza, quien sin interrumpir una
conversación telefónica apenas estiró su mano izquierda.
Rosario de problemas
El secretario Ramírez Acuña acudió a la glosa del primer Informe de
gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, y por casi cinco horas tuvo
que repetir las justificaciones sobre errores del Centro de
Investigación y Seguridad Nacional (Cisen); la indagatoria
infructuosa sobre los responsables de las explosiones en Pemex; la
actuación del Ejército Mexicano en tareas policiales; el
incontrolable flujo migratorio; las reglas de operación del Fondo
Nacional de Desastres Naturales (Fonden); los permisos para operar
casinos; el conflicto en el estado de Oaxaca; la fortuna del ex
presidente Vicente Fox Quesada y, de manera recurrente, la censura.
Los legisladores volvieron a cuestionar que el primero de septiembre
la administración calderonista cortara la transmisión del mensaje de
la presidenta de la mesa directiva, la perredista Ruth Zavaleta
Salgado.
El diputado de Alternativa Gustavo Pedro Cortés le echó en cara la
poca credibilidad en la supuesta “falla técnica”, y resaltó que esa
injerencia constituyó “una muestra del autoritarismo con el que se
conduce Gobernación”.
Agotado, tras releer decenas de tarjetas que le enviaba el
subsecretario Abraham González, Ramírez Acuña dijo: “Yo le pido que
me crea, porque no hay otra respuesta ni otra causa ante la
situación del primero de septiembre”.
Al inicio, el funcionario aludió precisamente al talón de Aquiles
del sistema de seguridad nacional: la previsión. Sin embargo,
calificó de “situaciones extraordinarias” los atentados a
instalaciones de Pemex y ofreció localizar “por todos los medios a
los responsables de esos actos”.
El neopanista Diódoro Carrasco dio la pauta para la exposición de
Ramírez Acuña, al señalar las acciones del EPR como una “nueva
ofensiva desestabilizadora”. Entonces, el titular de Gobernación
justificó las fallas del Cisen con el argumento de que “en los
últimos años” a esa instancia se le recortaron mil plazas y ha
sufrido una disminución muy significativa de tecnología y recursos
económicos.
No obstante, como después le recordó el diputado priísta Víctor
Valencia, desde el sexenio de Vicente Fox el Cisen ha recibido
crecientes beneficios presupuestales. Para este año ejercerá más de
mil 100 millones de pesos y busca más de mil 300 millones para 2008.
Uno de los principales centros de la crítica fue el ex director de
la encuestadora GEA-Isa, Guillermo Valdés, quien fue designado
titular del mencionado centro por su amistad con el presidente
Felipe Calderón. Pero ayer fue el gran ausente en el equipo de
Ramírez Acuña.
Para la primera ronda de preguntas, el PRD designó a la diputada
Valentina Batres, quien resaltó que las deficiencias en la seguridad
nacional, las más de 2 mil muertes adjudicadas al crimen organizado
y el control de 40 por ciento del territorio por el narcotráfico son
signo inequívoco de ingobernabilidad. Uno de los principales
objetivos del sol azteca fue reprochar la falta de previsión de los
órganos de inteligencia para evitar los atentados en cuatro
entidades de la República, y preguntar por el paradero de los dos
militantes del EPR presuntamente desaparecidos.
Batres inquirió: “¿El EPR es el responsable de las explosiones o son
ustedes tan perversos como para provocar el miedo del pueblo y
causar la quiebra de Pemex para venderla o privatizarla inventando
atentados? ¿De cuáles muertes nos hablaba que va a costar su
política de seguridad pública? ¿Ya mataron a los desaparecidos? Si
no los tienen en ningún lado, ¿están tres metros bajo tierra?
Díganos, señor secretario, no esquive las respuestas… Mejor
renuncie, porque el cargo le está quedando enorme”.
Su compañero de partido Javier Hernández Manzanares insistió en la
presentación de los dos eperristas porque, “¿acaso este gobierno
pretende repetir las acciones de la guerra sucia de hace 30 años
para desaparecer a los grupos radicales?”
Ante la insatisfacción de las respuestas de Ramírez Acuña, el
diputado del Partido Verde Francisco Elizondo le preguntó por los
efectos económicos de los atentados y si el gobierno cuenta con
“líneas de acercamiento” con el EPR.
Ello motivó que el funcionario revelara la existencia de mecanismos
no reglamentados en la Ley de Seguridad Nacional, como el denominado
Grupo Central de Atención a la Subversión. Más tarde, en entrevista,
el titular de Gobernación buscó mostrarse como el principal
interesado en la aparición de Edmundo Reyes y Gabriel Cruz. “Si
gustan hagamos la revisión de las propias instalaciones (del
Ejército)”.
–¿Por qué se creó este grupo de atención a la subversión?
–Eso es simplemente por darle un nombre desde el punto de vista de
coordinarse (sic), es como simplemente si fuera momento de
coordinación entre la procuraduría y la Secretaría de Seguridad
(Pública). No tiene mayor relevancia el nombre. No tiene presupuesto
ni orden jerárquico –intentó responder el funcionario.
–Los legisladores le piden renunciar…
–El secretario de Gobernación nunca ha mentido y nunca va a mentir;
el secretario dejará la Secretaría (sic) cuando el Presidente de la
República se lo pida.
Como no se había visto en ninguna otra comparecencia de un
secretario de Gobernación, a Ramírez Acuña le perdieron hasta el
respeto. De pie, a su lado, el presidente de la Comisión de Turismo,
Octavio Martínez, cuestionó la entrega de 20 permisos otorgados por
él para operar casinos. Y ante la falta de una respuesta clara, el
legislador le soltó: “Fue usted quien en una reunión de comisiones
unidas refirió que no habría más autorizaciones, como lo dijo aquí.
¿No está enterado o se hace tarugo, señor secretario?”
Un grupo de diputados priístas hacía mofa entre las curules y
tarareaban el estribillo de Paquita la del Barrio, aquel de “¿me
estás oyendo, inútil?” Después mejor se fueron a comer antojitos
poblanos.